Farena (Tarragona) 22/04/2014 – El turismo rural y la acuicultura abren posibilidades cada vez mayores para las pequeñas explotaciones de trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) que después de años de esplendor tuvieron que cerrar debido a la falta de rendimiento.
Es el caso de la piscifactoría de Molí del Fort en Farena, provincia de Tarragona. En un año y medio se espera que estas piscinas hoy vacías de la piscifactoría se encuentren de nuevo en producción de trucha arcoíris.
La iniciativa forma parte del proyecto personal de Rubén Alcázar y su esposa Nina Kjellman. Junto con la piscifactoría se pondrá en marcha un molino de harina de la Edad Media, talleres de acuicultura y rutas turísticas.
La producción de una tonelada de trucha arcoíris de 250 gramos de peso será destinada al autoabastecimiento y a los talleres de acuicultura.

