Los pescados y mariscos son una forma segura y nutritiva de alimentarnos de forma saludable, sin embargo, no están exentos de contener contaminantes emergentes, en el proyecto ECSafeSeafood indican que estos niveles son bajos y no representan un riesgo para la salud de los consumidores.
Con objeto de establecer los niveles y la seguridad alimentaria de los productos del mar, el proyecto, tal y como informó al respecto misPeces, ha publicado tres guías con recomendaciones para consumidores, industria y administraciones.
En el caso de los consumidores, las recomendaciones y conclusiones se dirigen a explicar que los productos del mar deben formar parte de una dieta equilibrada y saludable.
Los consumidores, añaden en sus conclusiones, deben diversificar las especies de consumo, priorizando aquellas que se encuentren en el nivel trófico inferior, como por ejemplo las caballas o las sardinas.
Lo recomendable, señalan desde el proyecto, es comer dos porciones de pescado por semana. También recomiendan a los consumidores seleccionar especies obtenidas de prácticas sostenibles y bajo sistemas de crianza responsable en áreas con mecanismos de control ambiental.
A la industria le recomiendan tener conocimiento de las nuevas herramientas analíticas y biosensoras validadas para contaminantes como parte de los procedimientos internos para asegurar la calidad.
Para mejorar la confianza de los consumidores en la industria pesquera recomiendan informar de manera transparente sobre las características del producto a lo largo de la cadena de valor.
La industria en la que incluyen a los actores relacionados con el procesado y tratamiento de los productos del mar también recomiendan implementar medidas de mitigación para fortalecer la seguridad de sus productos.
Igualmente, señalan, la industria debe comprender las necesidades y percepciones de los consumidores en relación con la seguridad de los mariscos, pues “es crucial para asegurar la aceptación exitosa de los productos del mar”.
Finalmente, en el caso de los responsables de hacer la política regulatoria de los productos del mar, la guía destinada a éstos caracteriza los riesgos potenciales en relación con los contaminantes químicos emergentes y aporta pruebas para los peligros no regulados.
Como señalan desde EcSafeSeafood, las contribuciones científicas están dirigidas a tener un impacto sobre los responsables de la formulación de políticas sobre contaminantes químicos emergentes en los productos del mar.
Estos responsables, señalan desde el proyecto, deben hacer uso de los datos científicos sobre contaminantes químicos y pronosticar mejor las implicaciones los cambios que se puedan producir en la concentración de estos y sus efectos.

