Cádiz 21/03/2014 – La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Andalucía ha liberado cerca de 1.000 ejemplares de trucha común (Salmo trutta) de menos de un año de edad en la zona alta del río Majaceite, en el término municipal de Benamahoma (Cádiz).
Según informó la Junta de Andalucía, de forma paralela a esta actuación, la Consejería de Medio Ambiente va a llevar a cabo trabajos para erradicar los ejemplares de trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) presentes en las inmediaciones de la piscifactoría de El Bosque (Cádiz), "posiblemente procedentes de antiguos escapes de estas instalaciones".
A ello se suma la colocación de puntos de muestreo para realizar un seguimiento de la evolución de la población reintroducida.
La Junta ha señalado que en los próximos años se pretende “reforzar” con nuevos individuos las localizaciones de trucha común en el río Majaceite “hasta comprobar su reproducción”, lo que supondría el establecimiento de esta especie piscícola en el río gaditano.
Cabe destacar que esta iniciativa se desarrolla en el marco del programa de recuperación puesto en marcha por la Junta desde 2005 para devolver la trucha común, una especie "de gran interés socio-económico" a una situación "de estabilidad ecológica, en equilibrio con las demandas actuales".
Así, una de las medidas contempladas en este plan es "la reintroducción en aquellos tramos donde se tiene constancia histórica de su presencia y en los que ha desaparecido por diversas causas, tanto humanas como naturales".
Dentro de este Plan, otras actuaciones claves realizadas por la Consejería de Medio Ambiente para la recuperación de esta especie son "la elaboración del Censo Andaluz de Pesca en todos aquellos ríos andaluces con presencia de trucha común y la realización de estudios dirigidos a establecer los movimientos reproductores que presenta en el embalse de El Portillo o a establecer el caudal mínimo exigido para que se pueda desarrollar, en las mejores condiciones posibles, una población de trucha común".
También se ha llevado a cabo la cartografía de 900 kilómetros lineales de ríos en los que habita este pez y el cangrejo de río autóctono.
Además de la presión de la pesca, otros factores que están contribuyendo a la desaparición paulatina de este pez son la alteración del hábitat, la contaminación, las repoblaciones inadecuadas con trucha común no autóctona, el aislamiento genético de las poblaciones, la sobrepesca o el furtivismo.

