Santiago de Compostela 09/08/2011 - “No voy a adoptar ninguna medida que ponga en riesgo la producción de una de las más importantes plantas de acuicultura que tenemos aquí en Galicia”, aseguró ayer por la tarde la Conselleira del Mar de Galicia, Rosa Quintana.
Así de tajantes fueron las declaraciones de Quintana, tras mantener una reunión con los representantes de las cofradías de pescadores de A Coruña, Ferrol, Barallobre, Miño, Mugardos, Pontedeume y San Cibrao, y con los presidentes de las tres federaciones de cofradías provinciales y la Federación de Cofradías de Galicia, dentro del trabajo desarrollado en la mesa de trabajo creada para debatir sobre las demandas del plan de reinstalación de moluscos procedentes de zonas C.
Quintana sostuvo que el objetivo de la Xunta es poder mostrar con transparencia los datos con los que cuentan y quitar preocupación a todo el mundo. “Yo que siempre defendí la acuicultura, la pesca y el marisquero no voy a adoptar ninguna medida que ponga en riesgo ninguna de las actividades del mundo del mar” aseguró.
Además hizo un llamamiento a los trabajadores de Pescanova para que estén tranquilos al respecto. “Aquí no adoptamos las decisiones a lo loco. Primero vemos los estudios y luego tomamos las decisiones”.
El plan que presenta la Consellería del Mar busca reinstalar y sanear en aguas limpias 450 toneladas anuales de marisco procedente de zonas contaminadas o zonas C. Ese proyecto, que rechazan buen número de pósitos del norte y apoyan los del sur, permanece a la espera de encontrar una ubicación para la batea depuradora, después de que Pescanova haya advertido que no aceptará el emplazamiento de Morás, en Xove (Lugo), donde está instalada su mayor piscifactoría de rodaballo en Galicia.
Cabe recordar que la Consellería ha convocado para hoy martes un encuentro con el comité de empresa de la piscifactoría de Pescanova, y ha manifestado también su intención de reunirse con la dirección de la firma para abordar este tema.

