Escriba los términos de búsqueda
misPeces, noticias de acuicultura misPeces - Noticias de acuicultura

Roy Palmer considera que la mala publicidad del sector pesquero australiano se solucionó con un buen etiquetado

Santiago de Compostela 15/07/2011 - “Todos los países del mundo tienen algún grado de fraude en la comercialización de los productos pesqueros”, sostiene categórico en entrevista con misPeces.com, Roy Palmer, especialista australiano en comercialización de productos del mar.

Con más de 30 años de experiencia en el sector público y privado, el actual director de la Asociación Internacional de Inspectores Pesqueros y presidente del comité de denominaciones comerciales de Australia, asegura que en su país, un 70 por ciento de la mala publicidad del sector pesquero se solucionó al resolver la problemática de la “sustitución de pescados”, es decir el mal etiquetado en los puntos de venta.

Palmer señaló que “nos llevó mucho tiempo poder ordenar al sector, pues si en una zona estás acostumbrado a llamar a un pescado de cierta forma, no es fácil poder modificarlo. De hecho nos llevó 30 años el poder conseguirlo”.

El trabajo significó unificar los nombres de las especies que se comercializaban en Australia y mejorar el etiquetado en las pescaderías y los lugares de venta de los productos pesqueros.

Palmer sostuvo que es “necesario replicar esta experiencia en todo el mundo y unificar los nombres de las especies que se comercializan”, como una de las formas para poder combatir la pesca ilegal y no autorizada.

“Muchos de los problemas que detectamos en el error en el etiquetado se debía a ignorancia, pues muchos de nuestros pescaderos no están entrenados, pero principalmente los temas de mal etiquetado están ligados a vender un pescado en substitución de otro más caro, por ejemplo con el pescado Jonh Dory que puede costar entre 30 a 40 dólares y que es reemplazado por el Oreodory, cuyo precio real está entre 11 y 15 dólares”, ejemplificó Palmer.

A nivel mundial, apunta el experto, se podría iniciar una experiencia piloto para regular los nombres de ciertas especies que tienen mayor volumen de comercialización como una fase de inicio que luego se pudiera ampliar. “Lo importante es que a través de este esfuerzo también se obtiene una buena publicidad para el sector pesquero”, señaló.

En el caso de Europa, Palmer sostuvo que “en la Unión Europea tienen una moneda comunitaria pero no se ponen de acuerdo con los nombres de los pescados, por lo que deben preguntarse si quieren estar o no en una situación de comunidad europea”.

En el caso de los automóviles, agrega el experto, “un tipo de modelo recibe el mismo nombre en los distintos países, lo que le permite hacer una campaña de imagen y de marca conjunta, por lo que si eso sucediera con el pescado que se comercializa por supuesto que podría mejorar su

Te puede interesar