Legislación

Salmoneras chilenas deberán certificar sus granjas una vez al año

Las salmoneras deberán considerar los peores escenarios climáticos y oceanográficos posibles para que las granjas posean los máximos estándares de seguridad

Granja de salmón Atlántico en Chile

Valparaíso 24/08/2020 – La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de Chile, Subpesca), ha publicado un nuevo reglamento que impone mayores exigencias a las estructuras de cultivo de salmón Atlántico (Salmo salar) con el fin de “disminuir el riesgo de hundimiento de jaulas o escapes de peces, como ocurrió recientemente en un centro de la empresa Blumar, en la Región de Los Lagos.

Al respecto, el Subsecretario, Román Zelaya señaló que “se trata de una normativa que venimos trabajando durante los dos últimos años y que, básicamente, comprende mejores y más exigentes estándares para el cultivo de los salmones en las jaulas, con el fin de prevenir hundimientos y escapes”.
La norma -contenida en la resolución exenta N° 1821- fue elaborada bajo la premisa de que esas estructuras deben ser capaces de contener a los peces e impedir su fuga cuando ocurren tormentas, marejadas u otras contingencias.

En ese contexto, el reglamento dispone una serie de obligaciones para las empresas salmoneras y advierte que estas son responsables directas de la seguridad de dichas estructuras.

Así, por ejemplo, se establece que los centros de cultivo deberán someterse a "verificaciones" semestrales, vale decir a inspecciones de los elementos que conforman las estructuras (tanto sumergidos, como en superficie) para efectuar las mantenciones o reparaciones necesarias. Las distintas acciones que se ejecuten en este ámbito quedarán debidamente registradas.

La nueva norma instruye, además, la certificación anual de esas instalaciones. La acreditación deberá ser realizada por un especialista o una entidad distinta del titular de la concesión salmonera.

Con ese fin, se creará un registro de certificadores integrado por personas o agencias que garanticen idoneidad para desarrollar esa labor clave.
La norma de Subpesca considera una metodología relacionada con la medición de los distintos elementos que puedan impactar sobre las jaulas de cultivo o que de algún modo se vinculan con ellas: corrientes, vientos, olas, profundidad del área acuícola, características del fondo marino, entre otros.

La misma metodología determina fórmulas de cálculo y coeficientes de seguridad que deben aplicarse en la determinación de la cantidad y dimensiones de los fondeos (anclajes de las estructuras), así como requisitos para garantizar la vida útil de las jaulas y las redes de cultivo.

El nuevo reglamento advierte específicamente que, en las fórmulas de cálculo de las estructuras de cultivo, las salmoneras deberán considerar los peores escenarios climáticos y oceanográficos posibles, de manera que las jaulas posean efectivamente los máximos estándares de seguridad.

Los titulares de las concesiones estarán igualmente obligados a contar con un sistema de trazabilidad o seguimiento en relación con la vida útil de los elementos que integran las estructuras de cultivo, para así evitar que se empleen materiales o elementos "fatigados".

El reglamento de Subpesca se basa en datos reunidos en un estudio del Fondo de Investigación Pesquera (FIPA), cuya ejecución se encargó a la Pontificia Universidad Católica de Valparaiso, así como en normas internacionales.

Atendida su naturaleza, la nueva norma se implementará gradualmente para que las empresas se adecuen a ella, y se cuente con certificadores que garanticen el cumplimiento reglamentario por parte de las salmoneras. "Creemos que hemos cumplido con nuestro objetivo de generar mejores exigencias para el cultivo, mayor seguridad en el desarrollo de la actividad y mayor protección del medio ambiente, previniendo y evitando los hundimientos y escapes de los salmones, que son los episodios que, precisamente, queremos erradicar de la actividad", finalizó el Subsecretario Zelaya.

Te puede interesar