Vilagarcía de Arousa 23/07/2010 – La sanción de la Comisión Nacional de Competencia hacia 15 entidades representativas de los productores de mejillón de Galicia podría alcanzar el 10 por ciento de su facturación.
Según lo informado por Diario de Arousa, el pasado miércoles se produjo una reunión de la comisión mejillonera en la sede del Intecmar, auspiciada por la Consellería del Mar de Galicia, en la que participaron representantes de diversas entidades, así como el director general de Competitividad e Innovación Tecnológica, Juan Carlos Maneiro.
En el transcurso del encuentro el representante de la Consellería expresó a los presentes, según asistentes a la junta, el apoyo de la Administración ante el expediente abierto por la CNC, en aquellos pasos y decisiones que las 15 entidades de productores mejilloneros afectadas se plantean dar.
Cabe recordar que la CNC mantiene abierta una investigación al entender que entidades y organizaciones bateeiras actuaron durante todos estos años con prácticas anticompetitivas. La sanción económica que la CNC puede llegar a imponer la estas entidades de bateeiros, que agrupan a más de 2.100 bateas, sería de hasta el 10 por ciento, como máximo, de la facturación que registraron en los años en los que, supuestamente, incurrieron en esas prácticas.
Además de la sanción económica de Competencia, la comisión mejillonera abordó otros estas de interés para el sector, y dio el visto bueno, siempre según estas mismas fuentes, al reglamento interno del organismo, en el que se fija que la representación se hará por grupos de 300 bateas como mínimo.
La finalidad de esta comisión es ser una interlocutora del sector bateeiro tanto ante la administración como otros sectores.
En el encuentro también se trataron temas de actualidad para los productores, como es lo del actual episodio de marea roja generado por la toxina diarreica.
En este sentido, se dio cuenta del cierre del polígono Vilagarcía B, uno de los más interiores de la Ría de Arousa, tras detectarse una partida de mejillón que dio positivo durante un control en una depuradora. El hecho, además de mostrar que la vigilancia es garantía sobre el producto que sale al mercado y que funciona perfectamente, no dejó de generar cierto malestar al entender que una acción individual puede suponer perjuicio para el conjunto del sector.
Desde los bateeiros suponen que la partida que dio positivo en el control en la depuradora tenía en la guía que procedía del Vilagarcía B, de ahí que se decretara el cierre de este polígono. Pero los productores consideran que esa zona no está afectada por la toxina, por lo que sospechan que pueda ser molusco de una batea de otra zona.
No obstante, el sector resalta que los controles y vigilancia funcionan, por lo que la seguridad del consumidor está totalmente garantizada.

