Atenas (Grecia) 6/03/2017 – En poco más de dos meses la banca propietaria del 79,6 por ciento y 75 por ciento de Selonda y Nireus desde 2015 tendrá que se capaz de vender su participación, siguiendo el Plan director realizado por Alvarez & Marsal y PricewaterhouseCoopers (PwC).
Según informó al respecto la pasada semana, Euro2Day, hace unos días fue depositado un informe de las consultoras para organizar la venta de la banca formada por Pireo, Alpha, Eurobank y Nacional y que podría diluirse en seis fondos de capital privado, y el importante competidor de las dos grandes empresas de la acuicultura marina griega, la turca Kiliç Group.
Parte del estudio recoge la descripción de la industria e información de interés para las empresas interesada y los accionistas, así como el análisis de valoraciones, teniendo en cuenta su rendimiento en 2016.
Falta, no obstante que se deposite el Plan ideado para encontrar la mejora manera para realizar la desinversión de la banca, que se espera esté terminada en los próximos días.
Entre los candidatos se apunta al fondo de capital norteamericano Amerra, que ya adquiriera Andromeda Group hace un tiempo, y que se encuentra en búsqueda de fortalecer su posición en el sector. A favor tiene la experiencia de su equipo directivo que conoce las característica específicas de la industria y la producción en Grecia.
Otros candidatos que ha expresado su interés por Nireus y Selonda son Rhone Capital, HIG Capital, Oaktree, la Fortaleza y Lone Star.
Según indica el rotativo griego, la mayoría de los bancos están a favor de vender directamente las compañías a la competencia, ya que creen que no hay razones para mantener los activos, al tiempo que están obligados a reducir los riesgos de morosidad.
A pesar que las dos empresas cerraron el ejercicio 2016 con mejoras significativas en la rentabilidad operativa, sin contar con los activos biológicos, la deuda de las empresas de 316 millones de euros (157 millones para Nireus y 159 millones para Selonda) sigue siendo muy alta en relación a su EBITDA de 2016 de alrededor de 40 millones de euros y el estimado para 2017.
si se prolonga la venta a 2018 y 2019 la banca se verá obligada a inyectar más dinero en las empresas si los precios de la dorada y la lubina retroceden.
Además, como así hacen notar los analistas, es probable que se requiera de una ampliación de capital en las dos empresas matrices para implementar inversiones necesarias, lo que contribuirá a una aplicación más rápida del plan operativo.
La banca sabe que intentando vender este mismo año las dos compañías se arriesga a tener que ceder en sus requisitos.

