Madrid 06/02/2014 - La banca atrapada en Pescanova empieza a perfilar un posible arreglo, estando dispuestas a aceptar quitas por encima del 60 por ciento y a realizar la inyección de 200 millones de euros que permitan la continuidad de la empresa.
Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación advierten que la propuesta no está cerrada todavía. El plazo para pactar un acuerdo que cuente con la aprobación del 51 por ciento de los acreedores y evitar la liquidación de la empresa vence el 28 de febrero.
Un centenar de entidades financieras son acreedores de Pescanova, aunque siete forman el núcleo duro (Sabadell, Bankia, Popular, CaixaBank, Novagalicia, BBVA y Santander). Son estas las que perdonarían 2.000 millones de euros del pasivo financiero acumulado, y la capitalización de la deuda. A cambio, esperan recuperar el máximo de deuda posible, unos 1.000 millones de euros.
Por ello se muestran reacios a aceptar la oferta liderada por la cervecera Damm que implica quitas superiores al 80 por ciento.

