El sacrificio de peces en acuicultura se ha convertido en uno de los grandes retos pendientes del bienestar animal. Una revisión publicada en PeerJ analiza los principales métodos de aturdimiento utilizados en el sector y concluye que, aunque el aturdimiento previo al sacrificio representa una mejora frente a prácticas como la asfixia o el hielo, todavía no existe un método ideal que funcione de forma consistente para todas las especies, tamaños y condiciones de producción.
El trabajo recuerda que la mayoría de los peces producidos en acuicultura a escala global todavía se sacrifican sin aturdimiento previo, lo que puede exponerlos a dolor, miedo y estrés durante periodos prolongados.
En Europa, el debate adquiere una dimensión regulatoria creciente, ya que el principio básico del sacrificio humanitario exige que el animal pierda la consciencia de forma inmediata y no la recupere antes de morir. En peces, sin embargo, esta garantía sigue siendo difícil de demostrar en condiciones comerciales.
La revisión compara métodos eléctricos en seco o semiseco, aturdimiento eléctrico en agua, aturdimiento percutivo, dióxido de carbono y otras mezclas gaseosas. Los sistemas eléctricos y percutivos aparecen como las opciones con mayor potencial, ya que pueden inducir una pérdida rápida de consciencia cuando se aplican con energía, precisión y parámetros adecuados.
Sin embargo, su eficacia depende de la especie, el tamaño del pez, la orientación, la carga del equipo, la habilidad del operario y la rapidez con la que se aplica después el método de muerte.
Los métodos gaseosos, especialmente el dióxido de carbono, quedan peor posicionados desde el punto de vista del bienestar.
Según los autores, pueden provocar respuestas de aversión, movimientos de escape, estrés fisiológico y una pérdida de consciencia lenta o no siempre mantenida. Además, todos los sistemas revisados presentan riesgos comunes: concentración previa de los peces, manipulación, exposición al aire, fallos de aturdimiento, recuperación de la consciencia antes de la muerte y falta de indicadores prácticos fiables para confirmar que el pez está realmente inconsciente.
Fortalezas y limitaciones de los principales métodos de aturdimiento en acuicultura
| Método de aturdimiento | Potencial de bienestar | Principales limitaciones |
|---|---|---|
| Aturdimiento eléctrico en agua | Alto, si está bien parametrizado | Puede inducir inconsciencia rápida, pero presenta riesgo de fallos, recuperación de la consciencia y necesidad de validación por especie, tamaño y condiciones comerciales. |
| Aturdimiento eléctrico en seco o semiseco | Alto, si se aplica con precisión | Requiere exposición al aire, correcta orientación del pez y control estricto de los parámetros eléctricos para evitar aturdimientos incompletos. |
| Aturdimiento percutivo | Alto, si el impacto es preciso y suficiente | Puede provocar inconsciencia inmediata, pero depende de la precisión del golpe, del tamaño del pez, del equipo utilizado y de la habilidad del operario. |
| Dióxido de carbono | Bajo | Se asocia a respuestas de aversión, estrés, intentos de escape y una pérdida de consciencia lenta o no siempre mantenida hasta la muerte. |
| Otras mezclas gaseosas | Bajo o incierto | La evidencia disponible es limitada y existen indicios de respuestas aversivas similares a las observadas con métodos gaseosos basados en CO₂. |
Fuente: elaboración propia a partir de Lambert et al. (2026), PeerJ.
A la vista de este estudio se deduce que el bienestar en el sacrificio entra en una fase de verificación técnica y que no bastará con afirmar que se aplica el aturdimiento, también será necesario que el método que se aplique es inmediato, fiable, adaptable a la especie y validado en condiciones comerciales y acompañado de protocolos de control.
Para ello, como se pone de manifiesto en la revisión, habrá que seguir investigando, innovando en tecnología, en la formación del personal, e identificando indicadores de consciencia aplicables en granja y contando con una regulación clara que permita reducir los riesgos.

