Doradas y Lubinas
Roma 28/06/2019 – La desaceleración económica en la Unión Europea en su conjunto, y particularmente en Italia, uno de los mayores mercados para esta especie, combinada con el mal momento que se está viviendo en Turquía, han contribuido para que las empresas hayan adoptado una planificación conservadora de su producción, lo que hará que la oferta mundial de dorada y lubina tenderá estabilizarse en 2019, llegando a ser plano o, incluso ligeramente negativo.
El panorama, según señala un informe de Globefish puede ser limitado para la inversión en infraestructura, investigación y desarrollo. Y también, como señalan, la experiencia del salmón demuestra que los excesos de oferta se convierten también en oportunidades para aumentar la penetración en mercados tradicionales y nuevos.
Se trata de un momento en el que el bajo precio de estas especies se convierte en un reclamo para los compradores, sobre todo en momentos en los que otras especies de pescado blanco son prohibitivamente altos.
Uno de los países donde más rápidamente ha crecido la industria acuícola del Mediterráneo es Turquía país que se ha visto afectado por la moneda progresivamente debilitada que ha ayudado a evitar peores efectos sobre la rentabilidad de las empresas, pero que pone de manifiesto síntomas de problemas económicos a nivel del país.
Después de un largo período de expansión, en gran parte basado en el financiamiento de la deuda, las condiciones financieras se están estrechando y el acceso al crédito se está restringiendo. Como resultado, al menos una gran empresa de acuicultura se ha declarado en bancarrota, concretamente Agromey.
Al respecto del comercio, los mercados tradicionalmente grandes, como Italia, España e Italia, caracterizado por importaciones de dorada y lubina entera fresca se caracterizó por un exceso de oferta y precios débiles.
La dificultad para introducir formatos de conveniencia en forma de filetes no permite mucho margen de innovación en la comercialización. Ante esto, la certificación en normas de calidad de la producción está convirtiéndose en una vía de diferenciación.
Respecto a las exportaciones de los principales países productores, el aumento fue para la lubina de un 14 por ciento y para la dorada de 6 por ciento en 2018 en comparación con 2017. A pesar de exportarse volúmenes más altos, los valores de venta se mantuvieron planos.
Las importaciones en España de lubina turca fueron especialmente significativas, al igual que las que se realizan desde Rusia desde este país y que van dirigida principalmente a Moscú y San Petersburgo, aunque en formato congelado se está llevando a Ekaterinburgo y Kaliningrado.

