Antonio Gómez, Director Conservador PNBC /@misPeces
El Puerto de Santa María 23/03/2015 – La acuicultura en Andalucía destaca por estar altamente ligada a los espacios naturales, contribuyendo de manera ecosistémica a una mayor conservación medioambiental, beneficios sociales y la producción de especies de alto valor económico.
A pesar de la importancia que esta actividad debería tener en Andalucía, en los últimos años se ha producido un deterioro de la capacidad productiva que ha ido mermando la competitividad sectorial por el abandono de algunas concesiones, fruto del desanimo empresarial y de las dificultades para competir en el mercado.
El sector tiene bien identificado los problemas que le acechan, señalando directamente a dificultades burocráticas y administrativas, los robos, y la depredación de aves ictiófagas, entre otros.
No obstante, y para poner un poco de ilusión en lo que se espera que sea el desarrollo de la acuicultura en los próximos años, el director conservador del Parque Natural Bahía de Cádiz, Antonio Gómez, explicó recientemente en unas jornadas organizadas por ASEMA en CTAQUA, que la actividad en este espacio natural podría considerarse que “ha tocado fondo” y que en los próximos años podríamos entrar en una etapa de reactivación.
Aunque reconoció que la acuicultura debe ser considerada como un "motor económico" en el Parque Natural, destacó cómo es importante diversificar los usos a través de "nuevos modelos de explotación” que permitirán que se mejore el potencial que ofrecen las salinas y esteros gaditanos.
En su opinión, para que se reactive la producción es preciso que se pongan en marcha nuevos modelos productivos, nuevas especies, se integre la actividad acuícola con otras, como por ejemplo con el turismo.
Además, considera que se debe dar un mayor impulso a la comercialización de los productos procedentes de estos espacios naturales, aprovechando para ello la alta densidad de habitantes de la Bahía y la capacidad de sus municipios para atraer turismo nacional e internacional.
En este punto, también encontró importante que en las convocatorias de concurrencia competitiva se de una mayor valoración a la actividad que se realiza en estos entornos.
Como ejemplo de cómo la actividad acuícola permite recuperar espacios altamente degradados desde el punto de vista medioambiental, durante su intervención explicó que, en el río Barbate, y gracias a la iniciativa de la empresa CUPIBAR, se ha podido recuperar un espacio que antes era un basurero.
Ahora y después de la gestión de esta empresa, indicó, se están produciendo especies de alto valor, se han mejorado las condiciones de empleo en este deprimido municipio y se ha mejorado en número y especies las aves en las zonas de lagunaje.

