Magne Bette (Skretting) /Marit Storvik Folland
Noruega 24/10/2018 – La fábrica de Skretting en Averøy, Noruega, ha producido por primera vez una dieta comercial para salmón con harina de insectos. Nordlaks es el primer cliente en probar este tipo de alimentos conteniendo harina de insectos y ya hay 360.000 alevines que lo van a recibir.
Al respecto, Eirik Welde, director de especies continentales de Nordlaks, ha indicado que “esperamos que sea tan bueno como nuestro alimento habitual, y que esta prueba comercial muestre los mismos buenos resultados que Skretting ha obtenido en sus esfuerzos por mejorar la ingesta”.
La harina de insecto se incorpora al alimento como alternativa a la harina de pescado y de soja, después de que Skretting Noruega haya realizado pruebas que ofrecen como resultado el mismo rendimiento y crecimiento que las proteínas tradicionales. Tal y como explicó Siri Tømmerås, de Skretting Noruega, “los insectos son un alimento importante para el salmón silvestre y hemos visto que la harina de insectos puede aumentar el apetito de los peces. Se trata de un hallazgo muy interesante y continuamos aprovechándolo”.
Desde Skretting creen que la harina de insectos será una materia prima importante en el futuro y está ayudando a los productores a incrementar la producción. En Skretting, añaden, disponemos de los conocimientos para hacerlo y han optado por ello porque creen que la harina de insectos será una fuente importante de proteínas para el avance en los alimentos para acuicultura.
“El reto ha sido encontrar fabricantes que puedan producir un volumen suficiente con una calidad buena y estable. Hablamos con más de treinta fabricantes y hemos terminado con unos pocos proveedores, a los que hemos ayudado a progresar. Tras una estrecha colaboración durante mucho tiempo, ahora ya obtenemos la materia prima con una calidad con la que podemos contar en el futuro”, indicó Tømmerås.
Al respecto de la percepción del consumidor, consideran que éstos se muestran más favorables cuando conocen la parte sostenible. El alimento producido por la fábrica de Skretting en Noruega contiene harina de insectos hecha a partir de larvas de la mosca soldado negra, un producto aprobado por la UE. Las encuestas muestran que los consumidores noruegos están más dispuestos que otros consumidores europeos a consumir salmón que ha recibido harina de insectos en su alimentación.
“La gente que ha crecido cerca de un río con salmones sabe que los insectos son un alimento natural para el salmón. Las personas que no han pensado tanto en lo que come un salmón se muestran favorables a la harina de insectos cuando saben que se trata de una materia prima buena y sostenible”, comenta Eirik Welde.
La producción industrial de harina de insecto debe incrementarse, ya que actualmente, en el mercado europeo, hay poca harina de insectos disponible para su uso a gran escala, pero Skretting está trabajando con fabricantes que desean llegar a un nivel comercial. Lo ideal sería que para el año 2022 hubiera al menos cinco proveedores europeos diferentes, cada uno de ellos con una producción de 20.000 toneladas de harina de insectos al año. Esto significa dos tercios de la cantidad de concentrado de soja que actualmente utiliza Skretting Noruega.
“Nuestro objetivo es que, en el futuro, los ingredientes utilizados para la alimentación acuícola no compitan con los alimentos para el consumo humano. Para nosotros es importante invertir en alternativas como la harina de insectos”, explica Mads Martinsen, director de Desarrollo de Productos de Skretting Noruega, que tiene varios proyectos de nuevos productos en curso.
Al respecto de la calidad del salmón, Mads Martinsen director de desarrollo en Skretting Noruega indicó que “la harina de insectos parece tener un buen sabor para el salmón”. Como otros ingredientes, indicó, también estamos probando el plancton Calanus, que es un ingrediente natural de la dieta del salmón silvestre. En realidad, añadió, “cuando más abajo llegamos en la cadena alimentaria, vemos que las aguas nórdicas tienen tanto Calanus como la biomasa total de todos los peces salvajes y mamíferos marinos juntos. Las autoridades han permitido la pesca regulada y Skretting ya realiza los primeros ensayos comerciales con Calanus. Los resultados iniciales demuestran que al salmón también le gusta el sabor de este plancton, así que aquí tenemos un nuevo y fantástico recurso además de la harina de insectos”, indicó.

