INNOVACIÓN Y TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA

Solo dos patentes acuícolas portuguesas logran demostrar su aplicación fuera del laboratorio

Matosinhos, Portugal, 15/07/2026 | Un sistema para estimar la biomasa en tanques y un material polimérico probado en un RAS con lubina destacan en un mapa de innovación azul en el que el 94% de las tecnologías no ha alcanzado la demostración en condiciones operativas

Técnicos analizan datos en una tablet

De las 69 familias de patentes portuguesas identificadas en el ámbito de la bioeconomía azul entre 2004 y 2024, solo dos tecnologías directamente relacionadas con la acuicultura han sido demostradas en entornos relevantes: un sistema para estimar la biomasa de peces en tanques de cultivo y un material polimérico ensayado en un sistema de recirculación de agua con lubina.

Ambas representan las excepciones acuícolas dentro de un ecosistema que ha mostrado capacidad para investigar y proteger conocimiento, pero muchas más dificultades para validar sus desarrollos fuera del laboratorio y convertirlos en soluciones con aplicación productiva.

Así lo refleja el estudio A Retrospective for Decisions – Blue Bioeconomy Portuguese Patent Signals 2004–2024, elaborado por el B2E – Blue Bioeconomy CoLAB a partir del análisis de 1.985 solicitudes, posteriormente agrupadas en 69 familias de patentes con prioridad portuguesa.

El informe concluye que el 94% de las tecnologías no ha alcanzado una fase de demostración en condiciones operativas. El 81% se concentra en niveles TRL 4 y TRL 5, correspondientes principalmente a desarrollos validados en laboratorio. Solo cuatro familias, el 6% del total, llegaron a TRL 6 o TRL 7, niveles en los que la tecnología ya ha sido demostrada en un entorno relevante o cercano a las condiciones reales de uso.

Estimación de biomasa en una explotación acuícola

Una de las dos patentes acuícolas más avanzadas corresponde a un método y sistema para medir el volumen y el peso de la biomasa en tanques de cultivo, con prioridad de 2015.

Según la documentación recogida en la patente, la tecnología fue probada tanto en tanques experimentales como en una explotación acuícola. El sistema presentó un error aproximado del 8% en condiciones de laboratorio y del 15% en el entorno productivo.

La estimación de biomasa es una variable central para la gestión de una granja, ya que condiciona la planificación de la alimentación, el cálculo de las densidades, la previsión de cosecha y el seguimiento del índice de conversión.

El ensayo en una explotación real diferencia esta tecnología de la mayoría de los desarrollos incluidos en el estudio, cuya evidencia de funcionamiento permanece limitada al laboratorio.

No obstante, el informe no permite determinar si el sistema fue posteriormente comercializado, licenciado o incorporado de forma estable a una instalación productiva. La clasificación TRL se basa exclusivamente en la información contenida en los documentos de patente y no en una verificación externa de su implantación industrial.

Un material polimérico probado en RAS con lubina

La segunda familia directamente vinculada con la acuicultura y clasificada en TRL 6 corresponde a un material polimérico para su uso en sistemas productivos.

La tecnología, con prioridad de 2023, fue demostrada en un sistema piloto de recirculación de agua, RAS, utilizando lubina como especie de cultivo. Esta validación la sitúa entre los pocos desarrollos portugueses de bioeconomía azul que han superado el entorno estrictamente experimental.

La información disponible, sin embargo, no permite conocer todavía qué mejora productiva aporta el material, cuál sería su coste, cómo se comportaría a escala comercial o qué ventajas ofrecería frente a las soluciones utilizadas actualmente. Tampoco se ha confirmado la existencia de acuerdos empresariales para su fabricación o implantación industrial.

Muchas patentes, pero poca evidencia de aplicabilidad

El contraste entre estas dos tecnologías y el resto del portafolio revela una debilidad estructural de la innovación azul portuguesa. La mayor parte de los desarrollos no ha avanzado hasta una fase en la que pueda comprobarse su utilidad en condiciones reales, su viabilidad técnica a escala industrial o su capacidad para responder a una necesidad concreta del mercado.

Patentar una invención permite proteger el conocimiento generado, pero no demuestra por sí mismo que la tecnología sea aplicable, competitiva o escalable. La concentración del 81% de las familias en TRL 4 y TRL 5 indica que una parte importante de la innovación permanece detenida entre la validación en laboratorio y la demostración operativa.

El B2E CoLAB atribuye esta brecha principalmente a la falta de infraestructuras compartidas de pilotaje y demostración, la complejidad de los procesos regulatorios y de licenciamiento y la escasez de instrumentos financieros capaces de asumir el riesgo de las primeras implantaciones industriales.

Para superar este bloqueo, el estudio propone facilitar instalaciones donde las tecnologías puedan probarse a escala piloto, reforzar el acompañamiento regulatorio y crear mecanismos de cofinanciación para el escalado. También reclama una participación más temprana de las empresas en la definición, validación y adopción de las soluciones.

Nueve familias directamente vinculadas con el cultivo

Dentro de las 69 familias analizadas, nueve, el 13%, se clasifican directamente en la categoría de acuicultura de peces, moluscos, crustáceos e invertebrados marinos.

A ellas se suman desarrollos situados en otros puntos de la cadena de valor, especialmente en alimentación, aditivos e inmunonutrición animal, que representan entre el 7% y el 9% del portafolio y pueden incluir aplicaciones relacionadas con piensos, salud e inmunidad de los peces.

En cambio, el estudio no identifica ninguna familia dentro de la categoría específica de acuicultura de algas. La genética y otros ámbitos situados en las primeras etapas de la cadena productiva también presentan una representación reducida.

El sistema para medir biomasa y el material ensayado en RAS con lubina demuestran que Portugal dispone de desarrollos acuícolas capaces de salir del laboratorio. Sin embargo, siguen siendo casos aislados dentro de un ecosistema que genera conocimiento y patentes con mayor rapidez de la que consigue demostrar tecnologías en las granjas o trasladarlas al mercado.

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