Stolt Sea Farm ha iniciado el despliegue de Neptura, su nueva marca global con la que busca reposicionar su producción de rodaballo y lenguado en el segmento premium y reforzar su conexión directa con la alta gastronomía.
El lanzamiento, presentado en Barcelona durante el Seafood Expo Global, forma parte de una estrategia más amplia de simplificación y escalado internacional: la compañía prevé sustituir progresivamente sus marcas actuales por Neptura, con el objetivo de construir una identidad única en todos sus mercados.
En una entrevista concedida a misPeces, Carlos Tavares, director de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Stolt Sea Farm, explica que Neptura “es una marca que queremos que tenga una implantación internacional y representa la conclusión de más de 50 años de experiencia”.
La nueva marca se apoya en dos pilares. Por un lado, el concepto de “alta acuicultura”, que, según Tavares, recoge “el cuidado con el bienestar animal, el enfoque en la innovación y el cuidado en todas las etapas del proceso”.
Por otro, el segundo eje es el valor gastronómico del producto. “El cuidado que llevamos desde el origen, en todo el ciclo biológico, es lo que nos permite conseguir un sabor exquisito en la experiencia gastronómica”, señala.
“Nuestro concepto de alta acuicultura también intenta ofrecer herramientas para que la alta cocina pueda trabajar sin prejuicios por ser pescado de cultivo”
Este reposicionamiento responde a un cambio de enfoque comercial. Stolt Sea Farm busca evolucionar desde un modelo basado en la distribución hacia una relación más directa con chefs y clientes finales. En este sentido, Tavares subraya que la compañía está “trabajando mucho para entender las necesidades del chef y adaptar los formatos a lo que sea más conveniente para ellos”.
Además del canal HORECA, Neptura se desplegará también en el minorista con formatos adaptados a nuevos patrones de consumo. “Si el consumidor no quiere llevar un rodaballo o un lenguado entero, puede tener formatos más adecuados, para una, dos o tres personas”, explica.
Barcelona y, en general, el mercado español juega un papel central en esta estrategia. La empresa identifica Cataluña, junto con el País Vasco y Madrid, como enclaves clave para consolidar su posicionamiento en alta gastronomía, apoyándose en colaboraciones con chefs de referencia.
Con una facturación cercana a los 120 millones de euros y un EBITDA próximo a los 40 millones en 2025, Stolt Sea Farm se encuentra en fase de expansión. Entre sus próximos pasos figura el desarrollo de producción local en Norteamérica —su primera fuera de Europa— y el refuerzo de su capacidad productiva en países como Portugal y España.
Más allá del cambio de marca, Neptura refleja también un intento de reposicionar la acuicultura en el imaginario de la alta cocina. “Nuestro concepto de alta acuicultura también intenta ofrecer herramientas para que la alta cocina pueda trabajar sin prejuicios por ser pescado de cultivo”, concluye Tavares.

