Granja Peces Mediterráneo /@misPeces
Murcia 8/11/2016 – El reto de la acuicultura mediterránea basada en granjas en mar abierto pasa por reducir al máximo los residuos que llegan al medio, por las heces y el alimento que no es ingerido, y su posible interacción con el medio ambiente. Con objeto de profundizar más en este conocimiento y aplicabilidad se ha presentado en la Universidad de Alicante la tesis doctoral de Mateo Ballester Moltó titulada “Dinámica de la producción de residuos particulados en granjas de peces mediterráneas: influencia en la ictiofauna salvaje”.
Se trata de un trabajo desarrollado en la Estación de Acuicultura Marina del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA) de San Pedro del Pinatar, en Murcia. La tesis ha estado dirigida por Felipe Aguado Giménez, investigador el IMIDA y Pablo Sánchez Jerez, profesor de la Universidad de Alicante.
Según señalan al respecto, “el tribunal destacó la gran aplicabilidad práctica de los resultados así como su carácter innovador” y fue merecedora de la calificación cum laude.
En esta tesis, por tanto, se han evaluado específicamente los desperdicios de alimento derivados del comportamiento alimentario de la dorada (Sparus aurata) y la digestibilidad de ésta y de la lubina (Dicentrarchus labrax), tratándose de un pienso comercial para conocer la cantidad de heces que generan.
Por otra parte, añaden, se ha llevado a cabo un desarrollo metodológico para conocer la cantidad de alimento que se desperdicia, y en base a todos estos resultados y considerando las variables involucradas en la dinámica del cultivo, se ha desarrollado un modelo de balance de masas (WOMMAD) que permite calcular la producción de residuos particulados en sus diferentes fracciones y su patrón temporal de vertido.
Como tercera variable de estudio han combinado los datos de este modelo con resultados de ensayos de campo estimando la capacidad de la ictiofauna salvaje agregada alrededor de las jaulas flotantes en el consumo de los residuos eliminados al medio, y por lo tanto, “de influir en el balance final del vertido de residuos del cultivo de peces”.
Comportamiento masticador de la dorada como aspecto a tener en cuenta
Los resultados mostraron que el comportamiento masticador de la dorada genera sustanciales desperdicios de alimento que pueden estimarse a partir de la talla del pez y el tamaño de pellet que se le suministra, y que aplicando regímenes alternativos utilizando pellets más pequeños se pueden reducir estas pérdidas a la mitad.
Por su parte, digestibilidad del nitrógeno, carbono y fósforo según se suministren a estas especies dietas convencionales o dietas ecológicas es diferente, sobretodo en lo que respecta a los residuos particulados. En el caso de las alimentadas con dietas ecológicas los residuos particulados de fósforo y nitrógeno son mayores y los de carbono menores que cuando estas ingieren dietas convencionales.
En este sentido señalan que los residuos de fósforo particulado son elevados debido a la baja digestibilidad que presenta la dorada y la lubina por el fósforo de las dietas comerciales, particularmente en las de origen ecológico, por lo tanto, “la disminución de los residuos particulados de fósforo requiere mejorar la biodisponibilidad de este elemento en la dieta”.
En las granjas, los residuos metabólicos sólidos en forma de heces de los peces de cultivo son la fracción residual particulada cuantitativamente más importante. Sin embargo, un manejo inadecuado durante el proceso de alimentación puede implicar grandes desperdicios de alimento, que derivan en un vertido de residuos particulados aún mayor.
La fracción de alimento desperdiciado puede conocerse, pero es difícilmente estimable debido a su dependencia de las prácticas alimentarias particulares de cada granja. La descarga de residuos al medio presenta una alta variabilidad temporal dirigida fundamentalmente por estrategia productiva de la granja. Estos residuos actúan como un subsidio trófico para los peces salvajes, los cuales se ven atraídos alrededor de las jaulas.
Tanto la abundancia total como la estructura de la comunidad de los peces salvajes agregados presentan una gran variabilidad temporal que se explica por variables biológicas, ambientales y relacionadas con la dinámica del cultivo. Los peces salvajes agregados tienen la capacidad de integrar una parte significativa de los residuos del cultivo en la red trófica a través de su consumo.
La ictiofauna agregada presenta una digestibilidad elevada por el alimento desperdiciado lo que contribuye a la eliminación de nutrientes a través de la formación de subproductos metabólicos disueltos y particulados con menores repercusiones ambientales.
Sin embargo, la capacidad de asimilación y dispersión de los residuos particulados por la ictiofauna salvaje puede ser muy variable porque depende profundamente de la magnitud de la comunidad agregada y de la del vertido de residuos, y ambos elementos son ampliamente variables. Esto supone una dificultad para conocer a priori la contribución de los peces salvajes al consumo de recursos en una situación determinada, por lo que es necesario conocer primero la magnitud del efecto de atracción de peces para luego valorar su potencial caso a caso.

