Bilbao 4/12/2018 - El Proyecto de transformar en piscifactoría la antigua central nuclear de Lemóniz, en Vizcaya, convertida hoy en una instalación fantasma de 55.000 metros cuadrados de hormingón, parece ir lenta pero segura.
Al menos, se va avanzando en los trámites para que así sea, después de que el 15 de octubre se culminara favorablemente el trámite de “declaración de innecesidad” por parte de la Dirección General de la Costa y del Mar del Ministerio para la Transición Ecológica.
Sobre el interés privado de hacerse con este enclave, situado a pocos kilómetros de Bilbao, según ha informado recientemente El Confidencial, hay tres grupos inversores interesados. Un grupo noruego que pretende producir salmón, un holding británico que quiere producir “varias especies” y otro franco-español que tiene como propuesta la producción de trucha asalmonada.
A pesar del interés, como señalan en este medio online, no hay propuestas concretas “hasta que no se produzca la cesión definitiva de los terrenos y se conozcan los términos concretos de la misma”, según señaló la consejera vasca de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantza Tapia.
A pesar del interés del Gobierno Vasco por acelerar el proceso, las fuentes apuntan a un plazo mínimo de cuatro años para que las instalaciones puedan recuperarse.
La parte técnica la está liderando Azti que contempla dos posibles proyectos de recuperación y que oscilan, en la propuesta más ambiciosa entre los 58 y 113 millones de euros para la ocupación de 5,5 hectáreas; y otra “más modesta” de entre 43 y 78 millones de euros, para la ocupación de 4 hectáreas.
En función del tipo de proyecto, la producción estimada por el plan desarrollado por Azti para el Gobierno Vasco se situaría entre las 8.000 TM y las 11.500 TM anuales.

