Sagunto 15/01/2014 - Las aves oportunistas han encontrado en la acuicultura una nueva fuente de alimentos y cobijo, hasta el punto que representan un importante factor de costes en las empresas por las medidas preventivas que deben adoptar las para defenderse de los ataques de estos depredadores.
Esto supone por otra parte que por efecto de esta interacción con las piscifactorías se produzcan bajas de aves marinas. Por ello el estudiante de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Toni Mulet realizó durante 2012 el seguimiento de las granjas que se encuentran en Sagunto y de la avifauna afectada.
En total pudo catalogar un total de 14 especies pertenecientes a 8 familias, con predominio, según indica, al género Charadriiformes. Principalmente los daños afectaba a la biomasa de peces, aunque también se pudo comprobar como el paiño europeo, el vuelvepiedras común y muy a menudo la gaviota reidora se alimentaban también del pienso.
Los cormoranes son, sin duda, las aves más perjudiciales a la actividad, no solo en España sino en Europa, y en algunos ámbitos se consideran una de las peores plagas para la icitiofauna de ríos y humedales.
Para minimizar el posible impacto que las redes antipájaros podrían ocasionar en estas aves, el estudio resuelve que se podrían reducir de manera considerable las bajas de pájaros si se usaran torres centrales para alejar las redes de la superficie del agua; así como un cierre hermético y el correcto tensado de las redes.

