La expansión de la acuicultura de macroalgas está abriendo nuevas oportunidades para desarrollar ingredientes funcionales destinados tanto a alimentación humana como a acuicultura. Sin embargo, un nuevo estudio científico advierte que el crecimiento del sector no dependerá únicamente de aumentar la producción, sino también de garantizar la seguridad química y microbiológica de la biomasa cultivada.
La investigación, publicada en la revista Ciencias Marinas, evaluó el perfil nutricional, la composición en ácidos grasos, la seguridad microbiológica y la acumulación de metales pesados en dos macroalgas cultivadas en Australia: la alga parda Ecklonia radiata y la alga verde Cladophora sp..
Los autores destacan que ambas especies presentan características complementarias con potencial para aplicaciones en alimentos funcionales, suplementos nutricionales y acuafeeds, aunque también identifican limitaciones relevantes que podrían condicionar su escalado industrial.
Entre los resultados más destacados, Ecklonia radiata mostró un elevado contenido en carbohidratos (62,48%) y un perfil rico en aminoácidos esenciales como lisina, leucina y treonina. Además, destacó por su concentración de ácidos grasos omega-3, especialmente EPA, asociado a propiedades antiinflamatorias y cardioprotectoras.
Por su parte, Cladophora sp. presentó una elevada concentración mineral y un mayor contenido de β-caroteno y arginina, compuestos asociados a aplicaciones funcionales y metabólicas. Los investigadores consideran que estas diferencias nutricionales podrían permitir desarrollar mezclas de biomasa con perfiles más equilibrados para alimentación y acuicultura.
| Parámetro | Ecklonia radiata | Cladophora sp. |
|---|---|---|
| Tipo de alga | Parda | Verde |
| Principal fortaleza | Omega-3 y aminoácidos esenciales | Minerales, β-caroteno y arginina |
| Carbohidratos | 62,48% | 20% |
| Proteína | 10,16% | 11,1% |
| EPA omega-3 | 9,3% | 1% |
| β-caroteno | <5 µg/100 g | 180 µg/100 g |
| Aminoácido destacado | Lisina | Arginina |
| Calidad microbiológica | Más favorable | Más limitada |
| Principal riesgo detectado | Elevada concentración de plomo | Elevada concentración de cadmio |
| Potencial aplicación | Ingredientes funcionales y piensos | Complemento nutricional y funcional sujeto a control de calidad |
Fuente: elaboración propia a partir del estudio publicado en Ciencias Marinas.
El estudio recuerda que las macroalgas cultivadas representan una de las áreas con mayor crecimiento potencial dentro de la bioeconomía azul, especialmente por su capacidad para producir biomasa con baja huella ambiental y sin competir directamente por suelo agrícola o agua dulce.
El desafío de la seguridad alimentaria
Sin embargo, la investigación también identifica importantes retos para el sector. Cladophora sp. mostró niveles elevados de cadmio, zinc y cobre, mientras que Ecklonia radiata presentó concentraciones significativas de plomo.
Además, las cargas microbiológicas observadas en Cladophora sp. fueron considerablemente superiores a las detectadas en Ecklonia radiata, incluyendo mayores niveles de bacterias anaerobias, levaduras y esporas mesófilas.
Según los autores, estos resultados evidencian que el desarrollo de la acuicultura de macroalgas requiere sistemas de monitorización ambiental, protocolos de cultivo y procesos postcosecha mucho más rigurosos si se pretende utilizar esta biomasa en aplicaciones alimentarias o nutracéuticas.
Más allá de la sostenibilidad
El trabajo subraya que el futuro de las macroalgas cultivadas dependerá no solo de su sostenibilidad ambiental, sino también de la capacidad de la industria para demostrar calidad nutricional, seguridad microbiológica y control de contaminantes de forma consistente.
En este contexto, los investigadores consideran que especies como Ecklonia radiata podrían posicionarse como materias primas prometedoras para el desarrollo de ingredientes funcionales y acuafeeds de nueva generación, mientras que otras especies requerirán mejoras en manejo y control de calidad antes de alcanzar aplicaciones comerciales a gran escala.
El estudio fue desarrollado por investigadores vinculados a instituciones de Australia y Brasil, dentro de iniciativas centradas en bioeconomía marina y producción sostenible de biomasa acuática.

