Madrid 04/11/2015 – El informe “Alimentación y Sociedad en la España del siglo XXI” elaborado por la Fundación Mapfre y la Universidad CEU San Pablo de Madrid, ha vuelto a poner de manifiesto algo que ya se ha venido percibiendo desde que comenzó la crisis y es que los españoles “consumen menos carne y pescado”.
Nada nuevo bajo el sol desde que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) elabora las estadísticas de consumo agroalimentario, aunque este informe que va más allá y destaca que la mitad de los hogares españoles ha reducido el gasto en proteína animal, es decir, carne y pescado.
En concreto el estudio ha revelado que el 18,4 por ciento de los encuestados, de un universo de 2.000 personas, come menos carne y pescado; un 11,2 por ciento emplea menos productos frescos; un 6,2 por ciento salta una comida y un 3,3 por ciento ha acudido en algún momento a programas de ayuda alimentaria.
El informe también señala que desde que comenzó la crisis la gente come menos fuera del hogar, consume más marca blanca y compra en supermercados de descuento.
Además, se observa que cada vez los españoles nos alejamos más de la dieta Mediterránea, lo que va en contra el hábito de consumo de productos frescos, y nos decantamos más por la pasta o los arroces.
Por otra parte, los encuestados son más conscientes de los alimentos que más les pueden ayudar para poder cumplir con los principios de la alimentación saludable apuntando en primar lugar a frutas y verduras, seguidos a distancia por el pescado.
La pasta, el pescado y el arroz son los productos gozan de mayor aceptación entre los españoles, dentro de los productos básicos. Por área geográfica, en el noroeste del país se posiciona como una de las regiones donde más gusta el pescado.

