El triptófano, un aminoácido esencial por sus implicaciones terapéuticas y profilácticas ha mostrado resultados prometedores para reducir los efectos del estrés en peces de acuicultura cuando son sometidos a situaciones de estrés específico.
Se trata de un aminoácido esencial que no puede ser sintetizado por sí mismo por los organismos, por lo que tiene que ser añadido en la dieta, siendo importante por tener importantes funciones en la producción de serotonina, que a su vez influye en la respuesta al estrés y el control de la producción de cortisol.
Una reciente tesis defendida por Diogo da Silva Molinos Peixoto en el Instituto de Ciências Biomédicas Abel Salazar (ICBAS) de la Universidad de Oporto, en Portugal, ha abordado “rol neuromodulador del triptófano en el cruce neuroendocrino e inmune” en alto confinamiento, vacunación o desafíos bacterianos, situaciones en la que los peces, especialmente en etapas juveniles, se ven estresados.
En lo específico, el trabajo de Peixoto se ha centrado en la capacidad que tiene para ser metabolizado en serotonina – un importante neurotransmisor. Esta investigación, tiene implicaciones significativas para la industria acuícola, ya que los resultados permiten formular recomendaciones específicas sobre el manejo de la salud y el bienestar animal.
Según explicó Diogo Peixoto a misPeces, la suplementación con triptófano no solo mejora la respuesta neuroendocrina, regulando el estrés y la producción de cortisol, sino que también tiene un efecto directo en la mejora de la respuesta inmune de los peces.
Durante la tesis, Diogo Peixoto ha trabajado con lubina europea. En general, como explica, este conocimiento puede ser extensible a otras especies de teleósteos con interés comercial en acuicultura, con los debidos ajustes.
Como ha comprobado a través del trabajo realizado durante estos últimos años, la suplementación de los piensos con triptófano funciona tanto si se alimenta los peces en condiciones de estrés durante 15 días, como si se alimentan tres días antes de un proceso de inflamacion.
Como explica, aunque el triptófano es un aminoácido que puede ser más costoso a priori que otros suplementos, su alta eficacia a pequeñas concentraciones hace que sea considerado frente a la inosina combiando con la vitamina E. En este sentido, y como explica Peixoto, los productores deben valorar el coste beneficio ya que el estrés es causa de mortalidad en los peces en las situaciones anteriormente descritas y, por lo tanto, esta suplementación puede ser viable.
Los próximos pasos a seguir implican seguir descifrando los mecanismos exactos y la aplicación de este conocimiento en acuicultura, así como las implicaciones del triptófano en la dinámica de las enzimas, en lo específico serotonina, y las dosis óptimas para cada caso.
Esta tesis, que fue evaluada por un tribunal internacional y recibió la máxima calificación, está compuesta por seis artículos publicados en revistas científicas de alto nivel. La Dra. Rita Azeredo y el Dr. Benjamín Costas, han sido co-orientadores de la tesis, quienes destacan que estos hallazgos “pueden cambiar la forma en la que gestionamos la salud en acuicultura, haciendo del triptófano un suplemento potencialmente esencial”.
Como destacó el investigador, este trabajo también ha estado apoyado por el departamento que dirige Juan Miguel Mancera de la Universidad de Cádiz, y que tiene amplia experiencia en el estudio de los mecanismos de estrés en peces.

