Baleares 17/02/2016 – La tesis doctoral de José María Valencia Cruz, “Parásitos de moluscos bivalvos en las Islas Baleares: detención de Marteilia refringens y Perkinsus mediterraneus mediante técnicas moleculares" de la Universidad de Islas Baleares ha comprobado como ostras, mejillones, berberechos, pies de cabrito, chirlas y nacras presentan una mayor infestación en los meses de verano.
Los moluscos bivalvos, señala la Universidad, presentan como retos para la producción el control de las enfermedades que le afectan ya que al contrario de cómo ocurre con los vertebrados, no presentan signos clínicos aparentes y son carentes de un sistema inmunitario adaptativo, lo que dificulta las estrategias de prevención y profilaxis, como vacunas, para prevenirlas.
La rapidez en la identificación y el estudio del desarrollo de la enfermedad es clave para ayudar a controlar la dispersión y limitar sus efectos, señala la nota de la UIB.
Como técnico superior del Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura del Govern, Valencia colaboró en el estudio del estado epidemiológico de los moluscos bivalvos en Baleares entre 1992 y 1994, cuando ya se detectaron parásitos, algo confirmado por el investigador entre 1999 y 2000, cuando encontró uno que infectaba durante todo el año el mejillón y la ostra y otro que afectaba al berberecho.
Tras el seguimiento biológico de otro recurso marisquero importante, la chirla, que se pescaba en el banco natural de s'Arenal de Palma, a partir de 2002 detectó que, como consecuencia de episodios de lluvias torrenciales, desaparecieron los individuos de más de 20 milímetros (cuando el tamaño legal para comercializar la chirla es de 25 mm).
Tras una veda que recuperó la especie, en 2005 otra mortalidad llevó a detectar el parásito Marteilia refringens.
En 2004, se describió una nueva especie de parásito, el Perkinsus mediterranus.
Técnicas moleculares permitieron al investigador detectar que en el litoral balear afectaba a diversas especies de moluscos bivalvos: ostra, berberecho grabado, romera (Mimachlamys varia), pie de cabrito, chirla, nacra y dos especies de limas, y además comprobó que los moluscos examinados presentan una mayor infección en los meses de verano.
El parásito es diferente en Menorca y Mallorca, lo que puede ser resultado de factores como la variabilidad ambiental, diferentes fechas de detección y localidades, la translocación de los huéspedes o la actividad humana.
La tesis indica, en el caso de la chirla, que el Marteilia refringens se activa cuando la temperatura del agua es de 17 ° C (mes de mayo) y el Perkinsus mediterraneus en septiembre u octubre.

