Vigo 14/01/2014 - La multinacional gallega Pescanova, que se encuentra en grave riesgo de perder su filial PescaChile, la cual posee activos pesqueros y acuícolas con una capacidad para facturar 200 millones de euros al año y que representan el 30 por ciento de la facturación total del grupo.
Como ya se ha informado previamente, PescaChile se encuentra en un proceso de venta en mayo del año pasado tras entrar en quiebra por impago de pagarés por un valor aproximado de 7 millones de euros.
La pérdida de estos activos en Chile, que integran tanto explotaciones pesqueras como acuícolas, supondrían para el Grupo una importante reducción de su tamaño, y con ello, la capacidad para acometer el plan de viabilidad, el cual, prevé un volumen de ventas de 1.338 millones de euros en el primer año, una vez salga del concurso de acreedores.
Pescanova ya ha visto reducir su tamaño con la venta del 50 por ciento de Austral Fisheries por 29,5 millones de euros y la liquidación de Acuinova Andalucía. También la capacidad productiva de rodaballos se ha visto mermada con la caída de la producción de Acuinova Portugal y el cierre de la planta de Insuiña.
Al contrario de lo opinado en el antiguo seno del grupo, la acuicultura es uno de los mayores activos potenciales del despegue de la compañía. Prueba de ello son las previsiones para 2014 del volumen de ventas de Acuinova y Nova Austral. Según Faro de Vigo, la primera espera facturar este año 110 millones, y la segunda de otros 94,9 millones de dólares.
El alto interés que despiertan las concesiones salmoneras Acuinova y Nova Austral se coprueba por el interés de Cooke Aquaculture que ofrece 270 millones de dólares, o el fondo norteamericano Fidelity, que también está interesado en la adquisición de estas empresas.

