Por Alejandro Güelfo, editor de misPeces
La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid está perdiendo nuevamente una magnífica oportunidad para ponerse del lado del contribuyente al cerrarse en banda y no ceder a las peticiones de las asociaciones de padres y madres de escolares que piden la retirada del panga de los menú escolares.
Una petición del todo razonable si tenemos en cuenta que se trata de un pescado con un valor nutricional muy bajo, al margen de su origen y forma de producción.
En esta ocasión, y según indican desde Educación se atenderá a la “regulación, orientaciones y recomendaciones que realicen las autoridades sanitarias competentes”, en este caso la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) o la Consejería de Sanidad.
Habría que recordarle a la Consejería de Educación del Gobierno de Madrid que la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria, la dosis diaria recomendad de Omega 3 es de 250 mg, algo que solo se consigue consumiendo pescados que contengan este ácido graso
No se trata de una cuestión sanitaria, sino nutricional. Ni el panga, ni la tilapia, ni la perca contienen este tipo de ácido graso recomendado, por lo tanto nunca deberían haber formado parte del menú escolar.
Por si no lo saben en la Consejería de Educación, los Omega 3 son grasas que el cuerpo no puede producir y que son importantes en el rendimiento intelectual de niños y bebés. Su carencia ocasiona importantes problemas de desarrollo del cerebro, la inmunidad y la piel.
Por tanto, el panga pese a cumplir con todos los requisitos sanitarios exigidos por la Comisión Europea no cumple con los requisitos nutricionales.
¿De que lado se van a posicionar en la Consejería de Educación?

