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Tazacorte (Canarias) 30/08/2018 – Decir que el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura en Canarias (PROAC) ha dejado insatisfecho al sector es acertar en el diagnóstico que este hace del mismo. Otra cosa es que el sector esté satisfecho de contar con un Plan para poder desarrollar la acuicultura en el archipiélago después de 15 años de parálisis por una burocracia absurda.
En palabras del sector, se trata de un Plan que tiene “más restricciones que perspectivas”, a pesar de que en su preámbulo tiene por objetivo “hacer crecer a la acuicultura de una forma ordenada”. “No se ve fácil dentro del PROAC cómo vamos a tener que hacer para obtener licencias, todo lo contrario, las zonas hábiles para la acuicultura son muy restrictivas, además de ser poco espacio con el que se va a contar”.
Ahora, lo que le queda al sector en la región es de intentar trabajar con este Plan ya que al menos tenemos definido un mecanismo de cómo tenemos que interactuar con las autoridades de medio ambiente de tal forma de que no trabajemos con la incógnita de que necesitan ellos para que nos dejen crecer.
Por otra parte, el sector se queja de que la corvina haya sido excluida del catálogo de especies autorizadas, algo que tampoco comparte el alcalde de Tazacorte, Ángel Pablo Rodríguez, que ha solicitado apoyo al Diputado del Común, Rafael Yánez, y a la adjunta, Milagros Fuentes, para que esta especie, el medregal y el dorado sean incluidas ya que son “idóneas para cultivar en La Palma”.

