Reino Unido 07/06/2013 – Los estándares de certificación en pescados y mariscos se vienen imponiendo en los últimos años como un medio de garantía para los consumidores. Sobre todo hacia los más concienciados respecto a la importancia de preservar los aspectos ambientales, sociales, de seguridad alimentaria y bienestar animal; y aquellos que en tiempos de crisis y bajo consumo, aún conservan un poder adquisitivo suficiente para comprar productos más caros.
Sin embargo, sobre este asunto existen voces discrepantes en el seno de los productores de Europa, que no entienden cómo siguiendo y cumpliendo los estrictos controles comunitarios, deben añadir un sobrecoste a sus producciones con certificaciones privadas cuando quieren exportar a otro país de la UE que se rige por las mismas normas.
Tal está siendo el número de certificaciones que se están implementando hoy en día, que más que una ventaja se están convirtiendo en un medio para generar confusión en el consumidor, y con ello, desconfianza hacia qué producto es el más apropiado para adquirir.
Para poner luz sobre este asunto, Seafish ha lanzado en Reino Unido una web llamada “Guía para los Estándares del Pescado y Marisco” que provee de información y una herramienta online que compara 16 estándares y contrasta los diferentes certificados de los productos que se suministran en el país.
El director ejecutivo de Seafish, Paul Williams, ha destacado sobre el asunto de las certificaciones que entre sus principales defectos se encuentra el hecho de que todavía no existe un criterio de equivalencia entre unas y otras y los factores que cubren.
Por ejemplo, mientras unas certificaciones se enfocan en los aspectos medioambientales y se olvidan de la seguridad alimentaria o el bienestar animal; otros no certifican el pescado de acuicultura o viceversa. Y así se podría comparar con los productos transformados, o con el cumplimiento del Código de Responsabilidad de la FAO para las pesquerías; y así hasta un total de 18 criterios separados por bloques.

