Atenas 20/08/2014 - El sector piscícola griego parece estar, de momento, “inmune” al bloqueo de Rusia a las exportaciones de productos agroalimentarios procedentes de la Unión Europea, Canadá, Australia y Noruega.
En los últimos días se han registrado incrementos “récord” en los precios de la dorada y la lubina que han aumentado entre 0,15 y 0,30 euros el kilo que han visto, de esta manera, como el bloqueo ruso no les afecta al contrario de lo que está sucediendo con otros productos como frutas y verduras.
Este buen comportamiento de los precios del pescado griego se explica en gran parte porque Rusia no es un socio comercial importante en este sector. En pocos años se ha pasado del máximo de 8.364 toneladas métricas importadas por Rusia a las exiguas 2.500 toneladas del año anterior.
Antes del bloqueo, el pasado año, se produjo una prohibición temporal impuesta por la autoridad sanitaria y de inspección rusa, Rozelkodnadzor, las exportaciones agroalimentarias de Grecia y parte de países de la Unión Europea, incluídas las españolas. Esto hizo descender las exportaciones de dorada y lubina un 70 por ciento respecto a 2012.
Las exportaciones griegas de dorada y lubina han ido retrocediendo paulatinamente siendo desplazadas por las exportaciones turcas. Si bien en 2010 el 50 por ciento del mercado de dorada y lubina en Rusia era ocupado por las exportaciones griegas, actualmente la participación de la primera mitad del año cayó un 10 por ciento.
En los últimos años el consumo de dorada y lubina ha ido aumentado un 37 por ciento y 30 por ciento respectivamente en comparación a 2012, lo que representa en valor los 36,9 millones de euros.
La cesión del mercado por parte de las empresas griegas no solo se está produciendo en los nuevos mercados como Oriente Medio, África o EE.UU., también viene afectando los tradicionales de los piscicultores griegos.
En este sentido destaca EE.UU. donde la demanda de lubina fresca ha crecido rápidamente. En 2013 las importaciones se incrementaron un 64 por ciento en comparación a 2012, de lo que se benefició Turquía. Igualmente en Alemania, los productores turcos han conseguido ocupar una parte importante del mercado con un 39 por ciento de las ventas totales de dorada.
Igualmente es lo ocurrido en el Reino Unido, que en respuesta positiva a precios más bajos han visto como se incrementaban las ventas un 7 por ciento en volumen.

