Mérida (México) 10/08/2015 – El cultivo del pulpo maya (Octopus maya), una especie autóctona de la península de Yucatán, se ha convertido en la principal referencia acuícola de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UMDI-UNAM Campus Sisal) de la que existe una importante base tecnológica de cultivo y patentes internacionales.
En este contexto, los investigadores mexicanos han podido desarrollar una tecnología de cultivo de la especie, a través de protocolos de incubación que permitirán la puesta en funcionamiento de la primera planta piloto a escala comercial.
Según indican desde la citada institución investigadora, el pulpo maya, a diferencia de otras especies de pulpos, como la especie europea, nacen prácticamente desarrollados, ofreciendo una ventaja tecnológica muy importante respecto a la que se estudia en España, el Octopus vulgaris, que necesita una fase de desarrollo como larva y otra de paralarva, y que constituye el principal cuello de botella.
Según explican, los embriones de pulpo maya necesitan entre 40 y 50 días para desarrollarse, con tasas de eclosión que varían entre el 60 y 100 por ciento, dependiendo de la capacidad fecundadora del macho.
Además, mientras que del pulpo común europeo apenas se alcanzan 20 juveniles de 200.000 crías, con el pulpo maya se obtienen entre 1.000 y 1.500 crías de cada 2.000 huevos.
Otro avance tecnológico en la cría de pulpo maya lo ha establecido la determinación del alimento óptimo para esta especie y un correcto balance entre proteínas y lípidos poliinsaturados considerados por los investigadores “indispensables para la síntesis”.
Como resultado de este desarrollo tecnológico, una cooperativa de mujeres de Sisal, integrada por Silvia del Carmen Canul Pardenilla, Genny Uicab, Luisa Yam y Juanita Maldonado, a las que se han unido Antonio Cob y Julio Sierra, pondrán en marcha la primera planta piloto comercial para la especie.

