Tegucigalpa (Honduras) 01/04/2014 – La deforestación de los manglares de la costa Hondureña del Golfo de Fonseca podría llegar a afectar de lleno las exportaciones de langostinos a la Unión Europea. En los últimos años se ha comprobado cómo han ido proliferando lagunas ilegales para el cultivo de langostinos en las 3.000 hectáreas de reserva en los municipios de Namasigüe, Marcovia, y Choluteca. Este avance de producciones ilegales ha ido afectando los ecosistemas manglares de importancia internacional.
Existe cierta preocupación por este mercado ya que, según informaron desde el sector de este país, las condiciones medioambientales en la que se produce el crustáceo se tienen en cuenta cada vez más por consumidores, ONGs, agencia gubernamentales, grupos ambientalistas y otros agentes del sector en la UE que promueven el consumo responsable.
De sancionarse el langostino hondureño, se estaría poniendo en riesgo exportaciones entre 70 y 80 millones de dólares anuales.
El principal destino de este langostino son Alemania, Inglaterra, España, Francia y Bélgica.
Fuentes de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras manifestaron que ellos están conscientes que existe el riesgo de que la UE pueda adoptar restricciones al langostino hondureño si el gobierno no frena la destrucción del bosque de mangle del Golfo de Fonseca.
Se espera que a mediados de abril, el gobierno anuncie las medidas que adoptará después de conocer el informe de una comisión interinstitucional conformada por el Instituto de Conservación Forestal (ICF), la Secretaría de Recursos Naturales y del Ambiente (Serna), el Ministerio Público (MP) y la Procuraduría General del Ambiente (PGR) para que investiguen las denuncias de destrucción del bosque de mangle.

