Valencia 12/02/2014 - El Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) están trabajando en el marco del proyecto europeo Plantpack en el uso de algas marinas y almidón como recubrimiento de envases alimentarios de productos grasos como el jamón o el queso.
Según los resultados preliminares obtenidos en los ensayos, éstos apuntan a que la incorporación de algas y almidón al papel y cartón del recubrimiento ofrece “propiedades positivas en el mantenimiento de alimentos con elevado contenido en grasas”.
El objetivo consiste en la obtención de un “material consistente y que permita su uso en contacto con alimentos, especialmente aquellos con mayor contenido en grasas como embutidos, quesos o alimentos precocinados” a partir de algas marinas y almidón, junto al papel y cartón.
La ventaja principal del uso de dichos productos de origen natural es su sostenibilidad medioambiental frente a los derivados del petróleo, cuyo precio se ve sometido a constantes oscilaciones.
Además, añaden, el uso de recubrimientos naturales mejora las características de sostenibilidad y biodegradabilidad, tanto del recubrimiento como del envase final desarrollado.
Los técnicos que participan en el proyecto financiado por la Unión Europea, denominado Plantpack, han realizado diferentes ensayos como medidas de viscosidad, espesor, densidad, propiedades mecánicas, propiedades de barrera a las grasas de los alimentos, así como de homogeneidad del recubrimiento.

