Europa 24/07/2013 - El filete de panga ha sido y será un producto interesante para su comercialización siempre y cuando deje margen al importador y a la cadena minorista que lo venda; y para ello, el consumidor debe pagar poco por este filete.
Esta presión sobre los precios se está trasladando por toda la cadena de valor y ha provocado que actualmente los precios que percibe el productor estén por debajo de los costes.
Como principal consecuencia, la Asociación de Exportadores de Productos del Mar (VASEP) estima que esta caída de la producción en 2013 dejará el volumen producido en aproximadamente 800.000 toneladas y 1.500 millones de dólares de valor.
La falta de margen en la cadena de valor del producto debido a la subida del coste de producción en origen, acompañado de la crisis económica en Europa, y de alternativas más atractivas como la merluza o el bacalao, pueden ser las causas que estén detrás de la caída de popularidad de este pescado congelado y de sus ventas a la Unión Europea, en el que España es uno de sus principales consumidores.
Como principal consecuencia de esta desafección por parte de los consumidores, se encuentran las caídas de las importaciones entre 2011 y 2012 en aproximadamente un 34 por ciento en volumen y 26 por ciento en valor. En lo que va de año parece que el ritmo de caídas seguirá ya que los últimos datos apuntan a que en la primera mitad del año las exportaciones a la Unión Europea fueron un 17,6 por ciento menores que en el mismo periodo que el año anterior.
Entre las consecuencias de esta situación se encuentran una mayor presión sobre los productores y transformadores, que cuanto más pequeños más afectados se ven; y consecuentemente, una caída en la calidad del producto que las cadenas minoristas importan, lo que podrá llevar, si se convierte en un circulo vicioso, en un mayor rechazo por parte del consumidor a este producto, y con ello, menor consumo.

