Londres 28/01/2014 – Científicos británicos del Centro de Investigación Rothamsted están a la espera de poner en marcha ensayos al aire libre con Camelina modificada genéticamente para producir altos contenidos de ácidos grasos Omega 3 de cadena larga.
Los ensayos podrían ponerse en marcha en mayo si obtienen los permisos pertinentes. La iniciativa no está exenta de polémica, ya que en Europa, y Reino Unido en particular, este tipo de alimentos tiene muy poca aceptación.
Estos Omega 3 de cadena larga se encuentran principalmente en peces pelágicos en el mar. La idea es tener una fuente más de suministro de este ácido graso que podría ser empleado en alimentos de acuicultura.
"Ahora tenemos un aceite vegetal reforzado por dos aceites de pescado cruciales", dijo Johnathan Napier, un profesor de ciencia vegetal y director de un proyecto de investigación de 15 años que hasta ahora ha mostrado que las plantas que producen aceite de pescado pueden crecer exitosamente en invernaderos.
"Sabemos que funciona en invernaderos, ahora (necesitamos ver) si funciona en el mundo real", dijo.
Los investigadores dijeron que aunque la prueba sería al aire libre, no había ningún riesgo de polinización cruzada entre la planta camelina y otros cultivos de Reino Unido.
La solicitud para el permiso, enviado al Departamento de medio Ambiente, Comida y Asuntos Rurales, está sujeta a consulta pública y a una investigación llevada a cabo por el comité científico que monitoriza los planes relacionados con los cultivos genéticamente modificados. La decisión se tomará en un plazo de 90 días.
A largo plazo, en una década, se podrían implementar en alimentos como la margarina, señalaron los expertos.
Mientras Reino Unido y la Unión Europea han sido muy reticentes a la hora de usar cultivos modificados genéticamente, en muchos otros sitios es algo habitual.
Las primeras semillas modificadas se plantaron en Estados Unidos hace más de 15 años y hasta ahora no hay pruebas documentadas de que hayan provocado efectos adversos en la salud de las personas que han comidos productos derivados de ellas.
Los cultivos modificados también son importados a Reino Unido y se usan para producir ingredientes para comida humana y animal.
Aunque reconoció que puede que haya cierta oposición pública contra la idea de un trabajo de campo de modificación genética, Napier dijo que espera que la potencial mejora para la salud y la protección del medio ambiente convencerá a los escépticos sobre el valor del proyecto.
"Si tienes un cultivo que tiene potenciales beneficios para la salud, la sostenibilidad y para el medio ambiente, y podemos asegurar eso claramente, la gente entonces verá que esto es algo bueno para llevar a cabo", dijo el científico.
Los aceites omega-3 que se encuentran en el pescado son conocidos por ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluidos ataques al corazón y derrames.

