Gran Canaria 4/04/2016 – La puesta de Gran Canaria por la acuicultura parece que va en serio. Al contrario de lo que ocurre en la isla vecina de Tenerife, el Cabildo de Gran Canaria viene anunciando desde las últimas semanas la apuesta que se quiere hacer para potencial el desarrollo de la industria acuícola que en la actualidad ya factura 12,5 millones de euros al año y sitúa a la isla líder en el Archipiélago.
Y es que el alto potencial de la acuicultura en Gran Canaria se ve tanto por la importante infraestructura científica creada en la Universidad como las granjas ubicadas en Melenara, Clavellinas y Taliarte.
Por otra parte, en la isla se ubican siete grandes productores y empaquetadores que aportan el 13 por ciento de las lubinas que se producen en toda España y que se exportan a países como Alemania, Reino Unido, y Estados Unidos.
¿Qué es lo que falta entonces para mejorar la producción y la inversión? Que se apruebe el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura de Canarias (PROAC), que según lo que se ha ido publicando en este portal sobre declaraciones de los anteriores gobiernos regionales, debería estar aprobado de 2014.
Sin este Plan, el desarrollo de la acuicultura en el Archipiélago no podrá avanzar. Por ello, cada vez se hace más patente la necesidad de apoyo institucional para culminar con este planeamiento de ordenación que abrirá la puerta a la entrada de cuatro nuevos productores en Gran Canaria que se encuentran a la espera de una concesión.
Un gran beneficiado del desarrollo de la acuicultura sería el sector pesquero artesanal. De hecho, en la actualidad, cerca del 60 por ciento de la facturación de la cooperativa de pescadores de Melenara está relacionado con los servicios que presta a las empresas de acuicultura con el despesque y venta de hielo, e incluso hay pescadores que forman parte de la plantilla de trabajadores.

