OPINIÓN

Cuando cultivar trucha es más que un negocio

Costas estuvo a punto de provocar el cierre de la granja de truchas de Grupo Tres Mares en Lires, Cee. Hoy sigue siendo la mayor productora de Galicia gracias al apoyo de sus convecinos

Artículo de opinión de Alejandro Güelfo Fuentes

Msc. Periodismo y Comunicación Científica | Editor de misPeces
 @aguelfo

Hasta no hace mucho, Grupo Tres Mares era una empresa familiar pendiente de un hilo a causa de la negativa de la Dirección de Costa y del Mar a concederles la prórroga de la concesión de la piscifactoría en Lires.  En abril de 2021 vencía el plazo. El cierre habría supuesto el descalabro económico para el centenar de familias de Cee y su comarca que dependen de esta empresa fundada en 1969 por Román Arregui del Valle.

Ya con la cuenta atrás en el reloj, como me contó Luz Arregui, directora de Calidad de Tres Mares, les tocó el “gran hermano”, recibieron el visto bueno de la administración para seguir operando 35 años más, hasta el 15 de abril de 2056. A Luz no le falta razón al hacer el símil con este show de televisión ya que obtuvieron la prórroga gracias a la presión pública de sus convecinos que se lanzaron a la calle para conseguir 2 000 firmas en muestra de apoyo.

Los últimos años han sido duros, llenos de incertidumbres y sinsabores. Afortunadamente, han quedado atrás. Hoy, Grupo Tres Mares, como señala Luz Arregui, es una empresa que ha podido superar las catastróficas consecuencias del coronavirus; han conseguido recuperar sus mercados, duplicar el empleo en su centro de Lires con respecto a 2021 y esperan producir 3 000 toneladas de trucha arcoíris este año.

Vivimos en un país con muchas contradicciones, donde una parte de la Administración española promueve la acuicultura a través de campañas de consumo de pescado, y, por otra parte, pone palos en las ruedas del desarrollo acuícola a través de medidas discrecionales sobre las concesiones ya en funcionamiento, y las que esperan ver la luz.

Grupo Tres Mares es un ejemplo de resistencia y de soledad durante muchos años por el silencio del resto del sector cuando clamaban ayuda para salvar su empresa.

Estos días en los que se habla tanto de la aceptabilidad social de la acuicultura, el caso de éxito de Grupo Tres Mares puede servir de inspiración a otros tantos proyectos que necesitan seguir funcionando.

Siguen siendo el primer productor de trucha de Galicia y uno de los principales operadores de España. Ahora podrán pasar el testigo a la siguiente generación.