SUDAMÉRICA

Bolivia y Perú ponen en marcha un laboratorio para recuperar especies nativas en peligro de extinción

San Pablo de Tiquina (Bolivia) 24/05/2022 | El laboratorio busca sacar del riesgo de colapso a especies nativas del lago Titicaca como el carachi, el suche o el mauri

Bolivia y Perú han puesto en marcha el Centro Piscícola Tiquina, en la localidad boliviana de San Pablo de Tiquina, dentro de la iniciativa conjunta de la Autoridad Binacional del Lago Titicaca, la Institución Pública Descentralizada de Pesca y Acuicultura de Bolivia (IPD PACU) y el proyecto Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH-TDPS), también binacional.

Las capturas de peces en el lago han disminuido un 90% en las últimas tres décadas, al pasar de 7 000 toneladas a las 1 000 toneladas de peces actuales. El presidente de la Autoridad Binacional del Lago, José Ocola lo atribuye a la “realidad dramática de la pesca” de especies nativas como el carachi, el suche o el mauri.

"Esto es la consecuencia de una sobrepesca, de una falta de control y vigilancia y esto sucede en Perú y Bolivia", alertó.

Por ello, el laboratorio permitirá producir peces "para poblar y repoblar" la cuenca del Titicaca "y contribuir a la recuperación de las poblaciones naturales", lo que garantizará la seguridad alimentaria y el trabajo para quienes viven de la pesca, indicó.

"Son miles de familias peruanas y bolivianas que viven de esta actividad milenariamente y consideramos que es el momento oportuno para hacer el mayor esfuerzo y lograr proyectos que en cinco o seis años o un poco más reviertan la situación", apuntó Ocola.

Por su parte, el director de IPD PACU, Grover García, explicó que inicialmente se prevé producir medio millón de larvas o alevinos de las especies citadas, con miras a llegar al millón anual.

Las larvas que se produzcan en el laboratorio irán a repoblar el Titicaca, pero además los lagos peruanos Arapa y Umayo y los bolivianos Uru Uru y Poopó, que son parte del Sistema Hídrico Lago Titicaca-Río Desaguadero-Lago Poopó y Salar de Coipasa (TDPS), según información de la ALT.

Durante la inauguración del laboratorio, Ocola presentó algunos resultados de un diagnóstico pesquero y acuícola que se hizo al sistema TDPS que señala que el principal riesgo para las especies nativas es la sobrepesca y el incumplimiento de vedas, tanto en Bolivia como en Perú.

A esto se suman otras causas como la depredación de especies introducidas a estos hábitats, la contaminación de ríos afluentes y algunas áreas del lago Titicaca, la invasión de las zonas de reproducción natural por la acuicultura, la debilidad de los programas de control y vigilancia pesquera y la poca conciencia social en torno al problema.

La ALT alertó de un riesgo de colapso de los recursos pesqueros que tendrá un impacto negativo en la economía de las poblaciones que viven de esa actividad, así como en la seguridad alimentaria de las zonas que se alimentan sobre todo de los peces nativos del lago.

Si estas especies nativas finalmente desaparecen, se habrá perdido el patrimonio genético de Bolivia y Perú y se generará el "síndrome del lago vacío". indicó la entidad binacional.

También alertó de la falta de datos oficiales actualizados en ambos países sobre, por ejemplo, la cantidad de pescadores que operan en la cuenca del Titicaca, o el número de barcos y redes.

Características del laboratorio

El laboratorio está emplazado en un área de 120 metros cuadros y cuenta con salas de incubación, producción de alimento vivo, sala de cría y estanques para la recepción y adaptación de reproductores capturados en los diversos lagos del sistema hídrico, según la ALT.

Su fuente de abastecimiento de agua es el llamado Lago Menor del Titicaca, para lo cual se instaló un sistema de bombeo.

Ocola precisó que las especies nativas "no se sacan todos los días y se reproducen", pues hay un periodo específico del año para ello y en este momento están en proceso de maduración.

Esto supone que en los próximos meses se buscarán especies y ovas que serán fertilizadas y cuidadas en el laboratorio, indicó.

También se buscará la formación de especialistas, entre pescadores, profesionales y técnicos, que manejen técnicas de reproducción y siembra de las especies nativas, además de realizar investigaciones que contribuyan a una actividad pesquera sostenible y al cuidado del medioambiente.

La instalación del laboratorio demandó una inversión equivalente a 27.200 dólares.