CONSUMO

El etiquetado del pescado y marisco sigue mostrando grandes deficiencias en las pescaderías

Un estudio llevado a cabo por la UCE pone de manifiesto que el grado de cumplimiento no pasa del 21% de las pescaderías analizadas

La Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) ha elaborado un estudio en el que pone de manifiesto que el grado de cumplimiento de la normativa sobre etiquetado del pescado y marisco es "realmente baja", ya que ni tan siquiera llega al 21 por ciento de las pescaderías visitadas en Badajoz, Cáceres, Don Benito-Villanueva, Mérida y Plasencia.

El estudio se ha llevado a cabo en un total de 34 pescaderías de la comunidad autónoma, que refleja que, casi el 80 por ciento de ellas, “incumple esta normativa”.

Las visitas han consistido en observar directamente en los establecimientos detallistas de productos pesqueros frescos y descongelados, tanto en tiendas tradicionales como en tiendas ubicadas en supermercados e hipermercados, el cumplimiento obligatorio del etiquetado del pescado, en los productos expuestos, entre otras.

La legislación vigente sobre el etiquetado del pescado para el consumo tiene como objetivo obtener la mayor transparencia posible del mercado y proporcionar una "información veraz" al consumidor en toda la cadena de comercialización, que comprende desde la primera venta hasta su llegada al consumidor final.

La irregularidad afecta a todos los operadores económicos que intervienen en las distintas fases de la comercialización de los productos pesqueros.

Todos los productos de la pesca, del marisqueo y de la acuicultura deben llevar en el envase y en el embalaje correspondiente la denominación comercial y científica de la especie, el método de producción (pesca extractiva, pescado en aguas dulces, criado, acuicultura o marisqueo) y la zona de captura o de cría.

UCE recuerda que en diciembre de 2014 cambiaron las normas relativas a las etiquetas que figuran en los productos de la pesca y de la acuicultura destinados a los consumidores de la UE, garantizando así que un mayor conocimiento del producto que estamos adquiriendo.

El reglamento europeo de etiquetado de pescados y mariscos tiene como objetivo contribuir a la trazabilidad del producto y dar al consumidor la posibilidad de desarrollar una compra más informada. Esto radica directamente en nuestra seguridad y salud alimentaria.

Este mismo informe se realizó en el año 2001, ya que en 1999 entró en vigor oficialmente el nuevo etiquetado para los productos de la pesca. En aquella fecha el grado de cumplimiento no superaba el 28%. Años después, concretamente en diciembre de 2009, volvieron a comprobar, mediante el mismo estudio, si la situación había cambiado, pero sin embargo había empeorado, ya que el grado de cumplimiento se quedaba en tan sólo un 13%.

Doce años después, la situación "sigue siendo lamentable", señalan desde UCE, pues el incumplimiento en el etiquetado del pescado es superior al 79%, independientemente del tipo de establecimiento, ya sea una pescadería tradicional o un supermercado.

Si se comparan los datos entre las distintas localidades, los mayores grados de incumplimiento superando el 83% se encuentran en Badajoz, Cáceres y Don Benito-Villanueva.

UCE señala que ha denunciado en "infinidad de ocasiones" que "de nada sirve contar con una legislación amplia y muy protectora con los derechos de los consumidores, si quienes tienen que cumplirla no lo hacen y quienes tiene que controlar su cumplimiento tampoco".

Por ello, consideran Se hace necesario un mayor control del mercado por parte de las administraciones. El vendedor es el responsable directo del cumplimiento de la normativa, y debe ser consciente de su importancia, no sólo porque porqué pueden ser sancionadas por ello, sino porque el etiquetado es una garantía para sus clientes de que el producto que venden es de calidad, cumpliéndose con ello la información sobre la trazabilidad del alimento. La administración, debe controlar que la normativa se cumple, a través de la inspección.