El Gobierno español ha aprobado la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2026 de las ayudas destinadas a compensar el incremento del coste del combustible de la flota pesquera, dentro del tercer paquete de medidas del Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio.
En pesca, la medida prolonga la ayuda compensatoria a las empresas armadoras destinada a absorber parte del incremento del coste de los carburantes y mantener la operatividad de los buques. Para este último periodo se prevén 15 millones de euros adicionales, que elevan a unos 50 millones de euros la dotación acumulada destinada al combustible pesquero durante la crisis.
La información oficial publicada tras el Consejo de Ministros no incluye una medida equivalente específica para la acuicultura. La ayuda continúa formulándose para las empresas armadoras de buques pesqueros, siguiendo el esquema establecido en marzo y posteriormente prorrogado hasta septiembre.
La decisión llega después de que APROMAR reclamara al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que corrigiera esta diferencia de tratamiento. La asociación considera un “agravio muy grave” que las empresas acuícolas hayan quedado fuera de las ayudas directas concedidas a agricultura y pesca, incluyendo el combustible consumido por las embarcaciones utilizadas en acuicultura.
La patronal acuícola reclama, además, que las compensaciones no se limiten a la energía. Según APROMAR, el principal impacto para la piscicultura procede del encarecimiento del pienso, por lo que solicita una línea específica con cargo al mecanismo de crisis del FEMPA y, si fuera necesario, complementada mediante ayudas nacionales bajo el marco temporal europeo METSAF.
El marco europeo permite incluir a la acuicultura entre los sectores beneficiarios de las medidas extraordinarias. APROMAR señala que Francia, Irlanda, Croacia, Suecia, Malta, Italia y Alemania ya han aprobado esquemas nacionales que incluyen a empresas acuícolas y reclama al Gobierno español un tratamiento equivalente.

