SOSTENIBILIDAD | PIENSOS

¿Estamos midiendo mal la sostenibilidad de los piensos acuícolas?

Reino Unido, 23/06/2026 | Aspectos como la accesibilidad económica de los alimentos, la distribución de los recursos y la gestión sostenible de las pesquerías continúan siendo elementos fundamentales del debate

Piensos gránulos engorde

Durante más de dos décadas, indicadores como Fish In: Fish Out (FIFO) o Forage Fish Dependency Ratio (FFDR) han servido para medir la dependencia de la acuicultura de la harina y el aceite de pescado. Estas métricas comparan la cantidad de pescado utilizado para fabricar ingredientes marinos con la cantidad de pescado cultivado que se obtiene al final del proceso.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Stirling, el Stockholm Resilience Centre y Blue Food Performance consideran que estos indicadores presentan limitaciones importantes.

Según explican, los modelos tradicionales no tienen suficientemente en cuenta factores la utilización creciente de subproductos pesqueros, la retención de nutrientes clave como los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, ni las complejas dinámicas de los sistemas alimentarios globales.

La pregunta relevante, por tanto, ya no es únicamente cuántos kilos de pescado entran en el sistema, sino qué cantidad de nutrientes esenciales consigue finalmente poner la acuicultura a disposición de los consumidores.

Dicho de otro modo, las métricas más utilizadas para evaluar la sostenibilidad de los piensos acuícolas podrían estar ofreciendo una visión incompleta de la realidad.

La cuestión de fondo no es solo cuánto pescado salvaje consume la acuicultura, sino cuántos nutrientes esenciales devuelve finalmente a la alimentación humana.

Del pescado al nutriente

lubinas bajo agua pienso cayendo

Una misma cantidad de pescado utilizada para fabricar harina y aceite puede generar productos finales muy diferentes desde el punto de vista nutricional. Por eso, el estudio propone avanzar hacia métricas que no solo midan biomasa, sino también la eficiencia con la que la acuicultura transforma recursos marinos en nutrientes disponibles para las personas.

En este contexto surge el concepto nFIFO, nutrient Fish In: Fish Out, un indicador que evalúa la retención de nutrientes específicos, especialmente EPA y DHA, a lo largo de toda la cadena de producción.

Los ingredientes marinos siguen desempeñando un papel importante en muchas especies acuícolas por su digestibilidad, perfil nutricional y capacidad para aportar omega-3 de cadena larga. Estos nutrientes son, precisamente, uno de los principales argumentos de valor nutricional del pescado de cultivo frente a otras fuentes de proteína animal.

El papel creciente de los subproductos

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es el reconocimiento del creciente peso de los subproductos procedentes de la transformación de pescado para consumo humano.

Actualmente, una parte cada vez mayor de la harina y el aceite de pescado ya no procede de pesquerías dirigidas específicamente a reducción, sino de cabezas, espinas, vísceras y otros restos generados por la industria transformadora.

Según los autores, estos subproductos representaron aproximadamente el 34% de la producción mundial de harina de pescado y el 54% de la producción de aceite de pescado en 2024. Desde esta perspectiva, utilizar dichos recursos en alimentación acuícola puede considerarse una forma de valorización de nutrientes que, de otro modo, tendrían un aprovechamiento más limitado.

¿Reducir harina y aceite de pescado siempre mejora la sostenibilidad?

Gráfica de precios de los piensos

El estudio también cuestiona una idea ampliamente asumida en algunos debates sobre sostenibilidad. La que sostiene que reducir al máximo los ingredientes marinos equivale automáticamente a mejorar el comportamiento ambiental de los piensos.

Los investigadores recuerdan que la fuerte sustitución de harina y aceite de pescado por ingredientes vegetales ha permitido el crecimiento de la acuicultura mundial, pero también ha trasladado parte de los impactos ambientales desde los ecosistemas marinos hacia sistemas agrícolas terrestres. Entre ellos se encuentran el uso de suelo, el consumo de agua y determinadas emisiones asociadas a la producción agrícola.

Por ello, defienden la necesidad de evaluar simultáneamente diferentes indicadores ambientales, nutricionales y económicos en lugar de utilizar una única métrica simplificada.

Una discusión que va más allá de los piensos

El trabajo no concluye que la harina y el aceite de pescado deban aumentar su presencia en las dietas acuícolas, ni que los ingredientes alternativos carezcan de interés. Su principal mensaje es que la sostenibilidad de los sistemas alimentarios debe analizarse desde una perspectiva más amplia.

Mejorar la retención de nutrientes en la acuicultura no garantiza por sí solo una mejor nutrición global. Aspectos como la accesibilidad económica de los alimentos, la distribución de los recursos y la gestión sostenible de las pesquerías continúan siendo elementos fundamentales del debate.

En otras palabras, la sostenibilidad de los piensos acuícolas no puede medirse únicamente por la reducción de ingredientes marinos. También debe considerar el origen de esos ingredientes, si proceden de pescado entero o de subproductos, qué nutrientes aportan, cómo se retienen en el producto final y qué impactos ambientales genera su sustitución por otras materias primas.

Referencia

Malcorps W., Newton R., Horn S., Kok B., Troell M. y Little D.C. (2026). Fish as Food or Feed? Aligning FIFO with LCA and Food System Objectives. Reviews in Fisheries Science & Aquaculture. DOI: 10.1080/23308249.2026.2679959.

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