La acuicultura española produjo 274.111 toneladas en 2025, un 3,02% más que el año anterior, y alcanzó un valor estimado en primera venta de 883,5 millones de euros, cifra récord, según el informe La acuicultura en España 2026, elaborado por APROMAR en colaboración con CTAQUA.
APROMAR ha presentado el informe el en las instalaciones de CTAQUA, en El Puerto de Santa María.
Aunque los moluscos —principalmente el mejillón— concentran buena parte del volumen, los peces marinos y continentales aportaron 734,26 millones de euros, algo más del 83% del valor total: 676 millones correspondieron a la piscicultura marina y 58,26 millones a la continental.
Garazi Rodríguez, responsable del Plan de Producción y Comercialización de APROMAR y coordinadora de REMA, señaló que este año es especial para la asociación, que cumple 40 años. También recordó que el informe se publica desde 2004 y que, tras sucesivas ediciones, se ha convertido en una referencia nacional e internacional. La edición de este año aborda los retos del sector y sus planes de desarrollo.
María del Mar Agraso, directora general de CTAQUA, destacó la fiabilidad de los datos recopilados, procedentes de empresas productoras españolas y de fuentes como la FAO, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP). También subrayó que el informe permite identificar cuellos de botella sectoriales.
Por su parte, Gonzalo Fernández, técnico de proyectos de CTAQUA, presentó los datos recogidos en las gráficas sobre producción por especie y territorio, comercialización y consumo.
A partir de esas cifras, estas son cinco claves para interpretar la estructura de la piscicultura española.
1. Los peces pesan más en valor que en volumen
El volumen total de la acuicultura y el valor generado por los peces muestran dos dimensiones distintas del sector. El mejillón destaca por su volumen, mientras que especies como la lubina, el rodaballo y el atún rojo aportan una parte importante del valor económico de la producción.
2. La lubina encabeza la producción marina y el rodaballo también destaca por su valor
APROMAR cifra la producción de lubina en 30.397 toneladas en 2025, por delante de la dorada, con 12.765 toneladas; el atún rojo, con 10.167; el rodaballo, con 9.328; y la corvina, con 4.889 toneladas.
La lubina generó un valor de 266,2 millones de euros en primera venta, frente a los 92,9 millones de la dorada. El rodaballo, con menos volumen, alcanzó 94,4 millones de euros. El atún rojo, pese a registrar una producción menor, llegó a 160,6 millones.
3. La producción se vincula a territorios concretos
Los mapas del informe muestran la concentración geográfica de varias producciones. La lubina se cultiva en distintas comunidades, con volúmenes destacados en la Comunidad Valenciana, Andalucía, Canarias y Murcia. La producción de dorada se concentra especialmente en la Comunidad Valenciana, mientras que Galicia lidera el cultivo de rodaballo.
El lenguado, con 1.171 toneladas y un valor de 19,9 millones de euros, representa otro segmento de menor volumen y producción más localizada. La distribución territorial refleja la especialización de las granjas y las condiciones productivas de cada zona.
4. La trucha lidera la piscicultura continental
La trucha arcoíris es la principal especie de la piscicultura continental, con 17.848 toneladas en 2025, según APROMAR. Castilla y León, Cataluña y Galicia figuran entre las principales comunidades productoras.
La gráfica comercial del informe asigna a la trucha un índice de autoabastecimiento del 251%. También sitúa por encima del 100% al rodaballo, con el 106,2%; en cambio, marca un 85,5% para la lubina y un 60,2% para la dorada.
5. Los sistemas de cultivo y el mercado plantean retos distintos
La piscicultura española combina viveros flotantes en el mar, granjas en tierra de agua salada o dulce, bateas y long-lines, así como cultivos en zonas intermareales y esteros. Los condicionantes varían según la especie: el engorde de atún rojo está ligado a la disponibilidad de capturas y a las cuotas, mientras que el desarrollo de nuevas instalaciones depende del acceso al espacio, los permisos y la financiación.
El comercio exterior también forma parte de ese contexto. La gráfica presentada por APROMAR cifra en 9.647,2 millones de euros las importaciones de productos acuáticos y en 5.943,8 millones las exportaciones; estas últimas equivalen al 61,6% del valor importado. Son cifras del conjunto de productos acuáticos, no solo de la piscicultura.
El informe recoge, además, un consumo aparente de 40,68 kg por persona y una caída del 27% en el consumo de los hogares desde 2015. La gráfica muestra un descenso más acusado entre los menores de 35 años que entre los mayores de 50, y señala que los supermercados concentran el 63,06% del volumen adquirido.
El informe de APROMAR también identifica las barreras administrativas, el coste y la disponibilidad de materias primas para piensos, la aceptación social y la transferencia de innovación como desafíos para la actividad.
La evolución de la piscicultura dependerá tanto de su capacidad para sostener especies de alto valor como de las condiciones que permitan mantener y ampliar la producción.


