SOCIEDAD | PERCEPCIÓN PÚBLICA

La aceptación social de la acuicultura depende más de cómo se procesa la información que de la proximidad a las granjas

Global, 10/06/2026 | Un estudio muestra que los sesgos cognitivos y las fuentes de información influyen más en la percepción de la acuicultura que la experiencia directa con la actividad

Gente mirando longlines acuicultura

¿Por qué algunas comunidades perciben la acuicultura como una actividad beneficiosa mientras otras mantienen dudas o rechazos incluso cuando conviven con ella desde hace años? Una nueva investigación internacional apunta a que la respuesta puede estar menos relacionada con la proximidad a las granjas y más con la forma en que las personas reciben, interpretan y procesan la información.

El estudio, desarrollado en comunidades costeras de Chile y Vietnam, analizó cómo distintos sesgos cognitivos influyen en la percepción pública de la acuicultura. Los resultados sugieren que las opiniones sobre la actividad no se construyen únicamente a partir de la experiencia directa o del conocimiento técnico disponible, sino también mediante atajos mentales que condicionan la interpretación de los hechos.

Los investigadores observaron que muchas personas tienden a valorar la información en función de creencias previas, experiencias personales o fuentes consideradas fiables, incluso cuando existen datos que podrían matizar o cuestionar esas percepciones. Este fenómeno puede contribuir a consolidar ideas erróneas o simplificadas sobre los impactos ambientales, económicos o sociales de la acuicultura.

Uno de los hallazgos más relevantes es que la cercanía geográfica a las instalaciones acuícolas no garantiza una comprensión más precisa de la actividad. En algunos casos, las percepciones estuvieron más vinculadas a los canales de información utilizados por los participantes que a su grado de interacción real con el sector.

Según los autores, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de mejorar las estrategias de comunicación relacionadas con la acuicultura. Las campañas basadas exclusivamente en la difusión de datos científicos o mensajes genéricos pueden resultar insuficientes si no tienen en cuenta cómo las distintas audiencias interpretan esa información.

El trabajo también destaca la importancia de identificar qué fuentes generan mayor confianza entre las comunidades locales. La credibilidad de las instituciones, los medios de comunicación, las organizaciones ambientales o los propios productores puede influir de forma decisiva en la aceptación o rechazo de nuevos proyectos acuícolas.

Para el sector, las conclusiones refuerzan la idea de que la licencia social para operar depende no solo del desempeño ambiental y productivo de las empresas, sino también de su capacidad para construir relaciones de confianza y comunicar de forma eficaz con las comunidades donde desarrolla su actividad.

En un contexto de creciente competencia por el uso del espacio costero y de mayor escrutinio público sobre los sistemas de producción de alimentos, comprender cómo se forman las percepciones sociales puede convertirse en un elemento estratégico para el desarrollo sostenible de la acuicultura.

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