CAMBIO CLIMÁTICO

La estratificación térmica se intensifica en el Mediterráneo y aumenta el riesgo para la acuicultura marina

Alicante, 16/06/2026 | Los mayores cambios se están produciendo en Túnez, Chipre, Grecia y Turquía

Ola durante tormenta

Un estudio internacional basado en 35 años de datos oceanográficos ha detectado una profundización progresiva de las masas de agua cálida en el Mediterráneo, un fenómeno que puede aumentar el estrés térmico, los problemas sanitarios y las pérdidas productivas en granjas marinas de peces.

La investigación, publicada en Journal of Environmental Management, analizó doce zonas acuícolas de España, Croacia, Túnez, Grecia, Turquía, Chipre y Egipto entre 1987 y 2021. Los autores concluyen que las isotermas comprendidas entre 20 y 28 ºC se están desplazando hacia capas más profundas, especialmente en el Mediterráneo oriental y meridional.

El trabajo se centra en áreas donde se cultivan especies como dorada (Sparus aurata) y lubina (Dicentrarchus labrax), que representan más del 95% de la producción mediterránea de peces marinos. Para ambas especies, el rango óptimo de temperatura se sitúa entre 18 y 24 ºC, mientras que temperaturas cercanas a 29 ºC se aproximan a sus límites superiores de tolerancia.

Más agua cálida en la columna de agua

Los investigadores utilizaron datos de reanálisis del servicio Copernicus Marine para comparar el periodo 1987-2010 con 2011-2021. Uno de los indicadores clave fue la profundidad de la isoterma de 25 ºC, considerada un umbral crítico para la alimentación, el crecimiento y el equilibrio fisiológico de doradas y lubinas.

Los mayores cambios se registraron en Túnez, con una anomalía acumulada de +129,7 metros; Chipre, con +122,6 metros; y Grecia, con +80,9 metros. En España, los aumentos fueron más moderados: +52,5 metros en la costa oriental, +37,5 metros en el sur y +19,9 metros en el sureste peninsular.

Esta profundización significa que el agua por encima de 25 ºC ocupa un volumen cada vez mayor dentro del rango utilizado por las jaulas marinas. En la práctica, reduce el espacio térmicamente adecuado para los peces durante los meses más cálidos.

Implicaciones para la gestión acuícola

Una mayor penetración de masas de agua cálida puede elevar los costes metabólicos, reducir la eficiencia alimentaria, limitar el crecimiento y aumentar la susceptibilidad frente a patógenos oportunistas. Además, una estratificación más intensa limita la mezcla vertical de la columna de agua, reduciendo el intercambio natural de oxígeno y nutrientes.

Para anticipar estos riesgos, el equipo desarrolló el Thermal Anomaly Stratification Index (TASI), un indicador diseñado para medir cuánto se desvía la estratificación térmica actual respecto a las condiciones históricas.

Los autores proponen utilizar este tipo de índice para adaptar medidas de gestión como la modificación de los protocolos de alimentación, la reducción de densidades de cultivo, el refuerzo de los programas sanitarios o la reubicación de instalaciones hacia zonas más profundas o con mayor renovación de agua.

Más allá del diagnóstico climático, el estudio plantea que la estratificación térmica debe incorporarse a la planificación espacial acuícola y a la selección de nuevas zonas de cultivo. La idea central es pasar de una gestión reactiva a una gestión anticipativa frente a episodios de calentamiento extremo en el Mediterráneo.

Reference

Ortiz-Navarro, M., Sanchez-Jerez, P., Atalah, J., Ballester-Berman, J.D., Forcada, A., Toledo-Guedes, K. (2026). Climate change and vertical thermal stratification of the water column in the Mediterranean Sea: implications for marine aquaculture. Journal of Environmental Management, 411, 130178. 

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