Vacunar por inmersión o por inyección es una de las decisiones estratégicas que todo productor tiene que tomar para proteger sus peces de posibles enfermedades. Cada una, tiene sus ventajas e inconvenientes.
La vacunación por inyección es más eficaz, pero requiere de administración individual, lo que obliga a manipular a los peces y disponer de personal especializado y dedicar tiempo, especialmente cuando se trabaja con grandes volúmenes de peces.
De otra parte, la vacunación por inmersión permite inmunizar a los peces de forma rápida y simultánea por lotes, aunque su protección suficiente y duradera sigue representando un gran desafío.
Como margen de mejora de la vacunación por inmersión, investigadores del Asian Institute of Technology y la Universidad de Chulalongkorn, en Tailandia, están evaluando el uso de nanoburbujas como técnica para favorecer el contacto de los antígenos vacunales con las superficies mucosas de los peces.
En un artículo publicado en Scientific Reports, compararon protocolos de inmersión asistida con nanoburbujas y refuerzos orales frente a la vacunación convencional por inyección, utilizando una vacuna contra Streptococcus agalactiae, bacteria responsable de la estreptococosis en tilapia.
Los ensayos de laboratorio mostraron que la inmersión con nanoburbujas ofrecía una mayor protección que la inmersión convencional, con porcentajes relativos de supervivencia (RPS) de entre el 55,56% y el 63,16%, frente al 16,67%-36,84% obtenido sin ellas.
Sin embargo, en los desafíos realizados a los 60 días con peces vacunados en granja, la inyección alcanzó un RPS del 85,71%, mientras que los protocolos con nanoburbujas se situaron entre el 10,39% y el 42,86%. El RPS expresa la reducción relativa de la mortalidad respecto a los peces no vacunados, no el porcentaje absoluto de supervivencia.
La diferencia también se reflejó en la respuesta inmunitaria. La inyección produjo una respuesta de anticuerpos más intensa, mientras que la inmersión con nanoburbujas estimuló principalmente mecanismos de inmunidad innata.
Los resultados muestran que mejorar la respuesta inmunitaria no garantiza necesariamente una protección equivalente frente a la enfermedad.
Los investigadores consideran necesario optimizar las formulaciones y los calendarios de vacunación, mientras que las coinfecciones y las condiciones ambientales observadas en granja dificultan atribuir todos los resultados exclusivamente al procedimiento utilizado.
Por ahora el estudio confirma el potencial para mejorar la vacunación por inmersión, aunque no garantiza todavía la protección de los peces como ofrece la vacunación por inyección.
Referencia científica: Vinh, N. T., Dong, H. T., Lan, N. G. T. et al. (2026). Comparative field assessment of nanobubble-assisted immersion versus injection vaccination against Streptococcus agalactiae serotypes Ia and III. Scientific Reports. DOI: 10.1038/s41598-026-74696-w.

