NUTRICIÓN | INGREDIENTES FUNCIONALES

Las macroalgas deberán demostrar retorno productivo antes de convertirse en ingredientes estratégicos para la piscicultura

Global, 10/06/2026 | El potencial biológico de las macroalgas en piensos acuícolas gana respaldo científico, pero el desafío industrial será demostrar que su inclusión mejora la eficiencia productiva y compensa el coste de la fórmula

Técnico observando pellets pienso

Durante las dos últimas décadas, las macroalgas han sido presentadas como una de las materias primas con mayor potencial para mejorar la sostenibilidad de los piensos acuícolas. Son recursos renovables, no compiten por suelo agrícola ni agua dulce, y pueden aportar proteínas, minerales, polisacáridos y compuestos bioactivos de interés.

Sin embargo, para los productores, la pregunta decisiva no es cuánta proteína contiene una macroalga, sino cuánto crecimiento, eficiencia alimentaria y rentabilidad puede generar cuando se incorpora a una dieta comercial.

Los resultados más recientes con juveniles de lubina europea (Dicentrarchus labrax) apuntan a que algunas macroalgas pueden mejorar el crecimiento y la eficiencia alimentaria sin penalizar la digestibilidad de proteínas, lípidos o energía. Este cambio es relevante porque desplaza el debate desde la simple sustitución de materias primas hacia una cuestión más estratégica: la capacidad real del pez para aprovechar el ingrediente.

Ahí está el principal desafío. Una parte del valor nutricional de las macroalgas puede permanecer limitada por sus estructuras celulares, sus polisacáridos complejos o la forma en que sus nutrientes quedan protegidos dentro de la matriz vegetal.

Por eso, el interés industrial no dependerá solo de producir más biomasa algal, sino de desarrollar tecnologías de procesado capaces de mejorar la biodisponibilidad de sus nutrientes y compuestos funcionales.

La biodisponibilidad, la eficiencia alimentaria y el retorno económico por kilogramo de pienso consumido empiezan así a convertirse en indicadores más relevantes que el porcentaje de inclusión de una materia prima alternativa.

En nutrición piscícola, una macroalga no será valiosa únicamente por lo que contiene, sino por lo que el pez es capaz de transformar en crecimiento, salud, conversión alimenticia y estabilidad productiva.

El factor económico será decisivo. Los piensos comerciales necesitan ingredientes disponibles en grandes volúmenes, con suministro estable y un coste compatible con la formulación industrial.

Si la biomasa algal o su procesado encarecen el pienso, la mejora productiva deberá compensar claramente ese sobrecoste. Por ahora, la evidencia disponible muestra potencial biológico, pero la ecuación económica —coste, volumen y retorno productivo— sigue sin estar plenamente resuelta.

En este contexto, el futuro de los ingredientes derivados de macroalgas dependerá menos de su potencial teórico y más de la capacidad de la ciencia, la tecnología y la industria para desbloquear ese potencial en condiciones reales de cultivo.

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