Ayer, 30 de octubre de 2026, falleció en San Fernando, Cádiz, Juan Manuel García de Lomas Mier (San Fernando, 1959 - 2026). Con él se apaga uno de los grandes faros del sector de la acuicultura española a la que dedicó más de 36 años.
Su capacidad para generar consensos y colaborar con empresas, asociaciones e instituciones deja una profunda huella en la acuicultura andaluza y española.
Pocas personas han atesorado una experiencia profesional tan completa. En el ámbito de la formación, de la empresa y el asociacionismo, siempre puso lo mejor de él.
Su trayectoria comenzó en CUPIMAR, una empresa pionera y emblemática de la acuicultura andaluza, donde trabajó durante 19 años. Después impulsó la Asociación de Empresas de Acuicultura Marina de Andalucía (ASEMA) y la Organización de Productores de Piscicultura Marina de Andalucía (OPP-56), que durante muchos años sirvió de ejemplo para impulsar iniciativas similares en otras regiones de España.
En 2007 asumió el reto de poner en marcha el Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía (CTAQUA). Durante 16 años lideró el centro y contribuyó a consolidarlo como referente en innovación aplicada a la acuicultura. Fue una etapa exigente, con dificultades que conoció de primera mano, y en la que sostuvo su compromiso hasta su jubilación, en marzo de 2024.
Cuando dejó CTAQUA, el Centro ya era una referencia a nivel nacional y europeo.
Esta trayectoria no quedó sin el reconocimiento de los que lo conocimos.
En 2024 recibió la insignia de Acuicultor de Oro de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (APROMAR) y el Premio de Andalucía de Agricultura y Pesca en la categoría de Iniciativa Innovadora.
En misPeces tuvimos la fortuna de conocerlo de cerca y trabajar juntos desde hace dos décadas en proyectos que han buscado contribuir a que la acuicultura fuese más conocida y reconocida.
Hoy no queremos recordar solo al profesional que sabía reconocer en los demás la pasión por la acuicultura que compartía. También nos deja un amigo que siempre nos demostró su cariño y nos dio un sitio en su vida.
Fue un luchador incansable, y un ejemplo, hasta el último aliento. Su ausencia deja un vacío en el sector y en quienes tuvimos la fortuna de trabajar con él y ser su amigo.

