Las consecuencias de la pandemia y ahora la invasión rusa de Ucrania están haciendo huella en la economía de los europeos. Una situación que afecta especialmente al ámbito de la restauración, principal mercado del rodaballo y lenguado de Stolt Sea Farm, el mayor productor de estas especies en Europa.
Según informó la compañía a pesar de esta circunstancia coyuntural que afectan principalmente al rodaballo, se espera “un crecimiento continuo tanto en volumen como en precios de las ventas de lenguado”.
Esta situación ya se viene reflejando en los resultados de la compañía que en el cuarto trimestre del pasado ejercicio fueron “más débiles”, ya que estuvo más enfocado a la producción y preparativos para las ventas pico de Navidades.
A pesar de este balance, los ingresos por ventas alcanzaron los 21,3 millones de dólares, algo por debajo de los 25,3 millones del tercer cuarto del pasado ejercicio y un resultado de 3,3 millones de dólares de ganancias antes del ajuste del valor de la biomasa. En el anterior trimestre las ganancias alcanzaron los 6,1 millones.
Esto es debido, entre otras circunstancias a la caída de los precios del rodaballo de 5% respecto al trimestre anterior y es reflejo de menos volumen de ventas, menores precios y mayores costes de producción para el rodaballo. El caso del lenguado es totalmente distinto ya que registró un repunte del precio de 4% en el mismo periodo y pone de manifiesto la mejora de la productividad que vienen experimentando las granjas de recirculación.
Con el ajuste razonable del valor de la biomasa produjo pérdidas de 1,8 millones de dólares, en comparación con las pérdidas de 2,2 millones de dólares del trimestre anterior, lo que refleja “un impacto en el inventario en el volumen y el precio al final del trimestre”.
A pesar de ello, añaden, los volúmenes y precios para ambas especies se mantienen fuertes.

