Un único criadero concentró en 2025 prácticamente todo el valor de la acuicultura marina de las Islas Baleares. Aquicultura Balear (ABSA), perteneciente al Grupo Cooke, generó 20,64 millones de euros mediante la producción de alevines de lubina, dorada y corvina, una cifra muy próxima a los 20,8 millones obtenidos por el conjunto de la pesca profesional balear.
Los datos del Informe Mar Balear 2026 muestran una estructura productiva singular. Baleares no cuenta con granjas comerciales de engorde de peces desde 2007, pero mantiene una importante capacidad en el primer eslabón de la cadena acuícola.
| Indicador | Resultado en 2025 |
|---|---|
| Valor de los alevines | 20,64 M€ |
| Valor total de la acuicultura marina | 20,8 M€ |
| Valor de la pesca profesional | 20,8 M€ |
| Alevines producidos | Cerca de 48,5 millones |
| Alevines de lubina | 39,26 millones |
| Alevines de dorada | 8,68 millones |
| Alevines de corvina | 513.571 |
| Aportación de los alevines al valor acuícola | ≈99 % |
| Producción de mejillón | 73,3 t |
| Producción de almejón | 2,7 kg |
La actividad se concentra en el criadero de ABSA situado en Coll d’en Rabassa, Mallorca. La lubina representó el 81 % de las unidades producidas y el 84,5 % de los ingresos. Todos los alevines se trasladan posteriormente a Málaga, Murcia o Almería para completar su engorde en instalaciones del mismo grupo empresarial.
Un sector en transformación donde los moluscos pierden peso
La acuicultura balear llegó a contar desde 1984 con diez empresas dedicadas a la dorada y la lubina, con una capacidad conjunta de unas 500 toneladas anuales. Sin embargo, la competencia de productores de la península, Francia y Grecia, la limitada rentabilidad de las instalaciones en el mar y las dificultades territoriales redujeron progresivamente la actividad.
El engorde comercial cesó en 2007 y dio paso a la especialización en alevines. Este cambio ha permitido que el valor de la acuicultura marina pase de 2,13 millones de euros en 2003 a 20,8 millones en 2025, aunque con una elevada concentración en una sola empresa integrada en un grupo acuícola internacional.
La producción de moluscos se limita al puerto de Maó, en Menorca. Sus 14 bateas produjeron 73,3 toneladas de mejillón en 2025, lejos de las 177,8 toneladas alcanzadas en 2012.
El cultivo de almejón ha sufrido una caída todavía mayor: desde alrededor de cinco toneladas en los años noventa hasta solo 2,7 kilogramos en 2025. El informe apunta como posibles causas las dificultades para conseguir semilla, la falta de espacio para el cultivo y la disminución de la calidad del agua del puerto.
Baleares mantiene, además, capacidad pública de investigación a través del Laboratori d’Investigacions Marines i Aqüicultura (LIMIA), en Port d’Andratx, que dispone de una nave experimental y un polígono de jaulas flotantes para demostraciones tecnológicas a escala semiindustrial.
La comparación con la pesca refleja dos evoluciones diferentes. Mientras las capturas profesionales disminuyeron un 46 % entre 2002 y 2025, aunque conservaron un valor de 20,8 millones de euros, la acuicultura multiplicó por diez su valor mediante la especialización en alevines.
Este crecimiento no procede de una expansión territorial del sector, sino del aumento de producción de un único criadero integrado en la cadena de suministro del Grupo Cooke.

