Un equipo de investigación compuesto por científicos de la Universitat Politècnica de València (UPV), el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC) y el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), entre otros centros, ha desarrollado un enfoque preliminar de cribado de esperma mediante sistemas computerizados de motilidad (CASA), una técnica de laboratorio que permite determinar la capacidad de los espermatozoides para mantener la motilidad en distintas condiciones.
En este caso particular, el estudio se ha enfocado en diferenciar machos reproductores de lubina europea, dorada y lenguado senegalés por la capacidad de sus espermatozoides para mantener la motilidad bajo condiciones asociadas al cambio climático, como el aumento de la temperatura del agua y la acidificación marina.
El trabajo, publicado en la revista Aquaculture Reports, propone una herramienta experimental con potencial interés para la gestión de reproductores en acuicultura mediterránea, especialmente en un contexto en el que el calentamiento del mar y los cambios en el pH pueden afectar a procesos biológicos clave como la reproducción.
La investigación ha sido desarrollada por un equipo con participación de la . Las especies estudiadas —lubina europea (Dicentrarchus labrax), dorada (Sparus aurata) y lenguado senegalés (Solea senegalensis)— son de especial interés para la acuicultura mediterránea, tanto por su peso productivo como por su valor estratégico en programas de mejora y diversificación.
Los investigadores han buscado identificar los machos que mantienen mejor calidad espermática bajo escenarios de cambio climático en los que se produce la fecundación externa de los peces marinos.
Para responder a esta pregunta, los investigadores evaluaron muestras de esperma mediante un sistema CASA-Mot, una tecnología de análisis computerizado que permite medir parámetros como la motilidad total, la motilidad progresiva y la velocidad de los espermatozoides.
Las muestras fueron sometidas a tres tipos de pruebas: variaciones de pH, variaciones de temperatura y una combinación de ambas.
El enfoque más relevante fue el test combinado de pH y temperatura. En este ensayo, los espermatozoides se activaron en condiciones que simulaban escenarios ambientales actuales y futuros.
A partir de la variación de la motilidad respecto a las condiciones naturales de referencia de cada especie, los investigadores pudieron clasificar a los machos según la estabilidad de su rendimiento espermático.
En lubina europea se identificaron machos con variaciones de motilidad inferiores al 5–10% respecto a condiciones naturales. En dorada se aplicaron umbrales más estrictos (2%, 5% y 10%) por su mayor estabilidad frente a cambios de pH y temperatura, mientras que en lenguado senegalés se requirieron umbrales más amplios (hasta el 15%) debido a su mayor sensibilidad térmica.
En conjunto, la dorada mostró mayor estabilidad espermática, mientras que lubina y lenguado fueron más sensibles al aumento de temperatura.
En lenguado, el incremento térmico redujo significativamente la motilidad y, a pH 7,8, también la velocidad espermática; en lubina, el principal efecto se observó sobre la motilidad total bajo temperatura elevada.
La variabilidad observada entre especies ante condiciones ambientales cambiantes abre la puerta a utilizar pruebas funcionales de calidad espermática como apoyo a la selección y gestión de reproductores, especialmente en criaderos que trabajen con especies expuestas a episodios de estrés térmico o cambios en la calidad del agua.
El gráfico de cribado incluido en el estudio resulta especialmente ilustrativo
En él se observa cómo, a partir de la variación de la motilidad espermática bajo diferentes combinaciones de pH y temperatura, es posible distinguir machos que mantienen un rendimiento estable de aquellos cuyas muestras muestran una caída más acusada.
Esta lógica permite transformar una medición de laboratorio en una herramienta potencialmente útil para la toma de decisiones en bancos de reproductores.
Sin embargo, los autores insisten en que el enfoque debe interpretarse con cautela. Los resultados proceden de condiciones in vitro y todavía no demuestran por sí solos que los machos identificados como más resistentes generen mejores tasas de fecundación, eclosión o descendencia viable en condiciones reales de producción.
La principal frontera del trabajo está en validar si los resultados de laboratorio se traducen en mayor éxito reproductivo real y si se mantienen en el tiempo. Aun así, el estudio abre una vía útil para la acuicultura mediterránea, al proponer un test preliminar que podría ayudar a identificar reproductores más estables frente al cambio climático, aunque sin sustituir a las pruebas completas de fertilidad.

