CIENCIA

Científicos valencianos utilizarán técnica pionera para estudiar los efectos del cambio climático en corales y moluscos

Valencia 10/03/2022 | Los corales y moluscos son animales modelo de interés por formar construir sus esqueletos con carbonato calcio

Científicos del Instituto de Física Corpuscular (IFIC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Valencia (UV), estudiará, junto a investigadores del Oceanogràfic de Valencia, el aumento de la acidez de los mares y océanos como uno de los efectos directos del cambio climático por el incremento del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera.

Para ello, trabajarán con corales y moluscos del acuario valenciano y emplearán una técnica de análisis "pionera en España", basada en el uso de radiotrazadores e instrumentación nuclear que mejora técnicas anteriores, ya que no es invasiva ni genera daño a las especies en estudio.

La elección de los corales y moluscos es "fundamental" al tratarse de organismos que construyen sus esqueletos o sus conchas con carbonato de calcio, por lo que un aumento en la acidez del agua perjudicaría su crecimiento.

Los estudios se llevarán a cabo en el marco del proyecto REMO (Radiotrazadores para el estudio de Ecosistemas Marinos y Oceánicos). Para ello, instalarán en el Oceanogràfic dos nuevos acuarios de 300 litros en los que se recrearán dos ecosistemas idénticos -con las mismas condiciones ambientales, mismas especies y mismos niveles de calcio-, pero con unos niveles de acidez (pH) distintos.

Como señalan al respecto desde el proyecto REMO, los corales, al igual que algunos moluscos como los mejillones o las caracolas, depositan carbonato cálcico en sus esqueletos y conchas. Un incremento de la acidificación del agua les afectaría a lo largo de su desarrollo y muy especialmente en las primeras fases, alterando su crecimiento y haciéndolos, por ejemplo, más frágiles y vulnerables frente a sus depredadores. Una reacción en cadena que afectaría a la biodiversidad y al equilibrio del ecosistema marino y, en consecuencia, al de todo el planeta.

La parte innovadora del proyecto está en el análisis en el uso de isótopos radioactivos de Calcio 45 que captan estos invertebrados a través de un detector que desarrollará el IFIC con tecnología nuclear y que medirá la cantidad que capta el animal de una forma no perjudicial ni destructiva para él.

Esta novedosa técnica también permitirá monitorizar la captación de calcio de un mismo individuo durante todo su crecimiento y desarrollo.

A mediados de 2023 tendrá lugar la segunda fase del proyecto que se centrará en analizar los efectos del cambio climático, pero, esta vez, modificando la temperatura y la acidez del agua de los acuarios.

Comprender cómo la acidificación de los océanos y el calentamiento global pueden afectar al ecosistema marino proporciona una información científica extremadamente valiosa que permitirá tomar decisiones informadas sobre cómo abordar y, en la medida de lo posible, mitigar estos cambios.

La acidificación de los mares y océanos no solo amenaza al medio marino, sino también a la seguridad alimentaria y la economía.

El 60% de los arrecifes de coral de todo el mundo está en peligro como consecuencia de la actividad humana y se estima que, a este ritmo, más de la mitad podrían desaparecer en 2030. El 25% de la biodiversidad marina se encuentra en los arrecifes de corales. Un deterioro de estos afecta a la biodiversidad a nivel global.