NUTRICIÓN

Desmontando el mito: las doradas y lubinas de crianza tienen niveles más altos de Omega-3 que las silvestres

Córcega 15/03/2022 | La evidencia científica demuestra que las doradas y lubinas cultivadas pueden considerarse “una fuente de alimentos azules con buenas propiedades nutricionales”

Pescatero con dorada y con lubina

Es de todos conocidos que el pescado y marisco es esencial en una dieta equilibrada por sus valores nutricionales y, especialmente por sus grasas saludables tipo Omega-3. Ahora bien, existe la creencia urbana de que los peces salvajes son más sanos que los de acuicultura. Nada más lejos de la realidad a la vista de los resultados obtenidos por investigadores del centro MARE de la Universidad de Lieja, en Bélgica.

El consumo de pescado rico en Omega-3 representa la única forma realista de aumentar la ingesta de estas grasas en la población mundial, salvo la nueva moda en los países desarrollados de hacer la ingesta a través de suplementos nutricionales.

Estas grasas como es sabido son esenciales para prevenir enfermedades cardiovasculares, enfermedades neurodegenerativas o para ciertos tipos de cáncer, como el colorrectal.

Con el objetivo de evaluar en términos de Omega-3 que peces contenían mayor cantidad de ácidos grasos en sus tejidos, los investigadores recolectaron muestras de doradas y lubinas de una granja ubicada en Córcega y compararon los resultados con peces de las mismas especies salvajes. La conclusión fue que las doradas y lubinas de crianza tenían niveles más altos de Omega-3 (EPA y DHA) que las salvajes.

La conclusión a la que llegan los investigadores es que las doradas y lubinas cultivadas pueden considerarse “una fuente de alimentos azules con buenas propiedades nutricionales”.

Independientemente de la especie y de si estas eran salvajes o de crianza, el ácido graso predominante fue el palmítico entre los saturados y oleico en monoinsaturados. En el caso de los peces de crianza, el ácido graso linoleico fue el predominante, seguido del eicopentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA). Por su parte, el ratio Omega-3 vs Omega-6 estuvo dentro del rango recomendado para una dieta humana saludable.

Aunque se trata de resultados obtenidos en una escala local, específicamente en granjas de dorada y lubina ubicadas en Córcega, las conclusiones pueden ser extrapolables al conjunto de las granjas que existen en el Mediterráneo y puede servir para tener una visión “más profunda” sobre el perfil de ácidos grasos de estas especies, tanto salvajes como de crianza.

No obstante, y como señalan los autores del trabajo, es recomendable que las autoridades públicas implementen una red de monitorización que garantice que la calidad de estos pescados sea estable en el largo plazo con el fin de garantizar la salud de los consumidores.

Rerefencia:
Amoussou, N., Marengo, M., Iko Afé, O.H. et al. Comparison of fatty acid profiles of two cultivated and wild marine fish from Mediterranean Sea. Aquacult Int (2022)