El Comité Científico, Técnico y Económico de Pesca (STECF), a través del Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea, ha publicado el primer Informe Social Anual sobre los sectores de la pesca, la acuicultura y la transformación de productos pesqueros en la Unión Europea.
El informe, conocido como ASOR, nace con el objetivo de complementar el Informe Económico Anual con una visión más sistemática de la dimensión social de la Política Pesquera Común. Para ello, recopila datos sobre empleo, género, edad, formación, nacionalidad, situación laboral y condiciones de trabajo en el conjunto del sector pesquero ampliado.
Según el documento, la pesca, la acuicultura y la transformación generan cerca de 300.000 empleos en la Unión Europea. La acuicultura representa alrededor del 23% del empleo, con una estimación sectorial de aproximadamente 67.962 personas ocupadas.
No obstante, el informe también subraya importantes limitaciones en los datos disponibles. En esta primera edición, el análisis social de la acuicultura y de la transformación sigue siendo principalmente descriptivo, mientras que la pesca recibe una evaluación más amplia y contextualizada. El STECF señala que futuras ediciones deberán ampliar el alcance analítico e integrar mejor las perspectivas entre sectores.
En el caso de la acuicultura, esta limitación es especialmente relevante. La llamada social del Data Collection Framework recoge 53.001 personas empleadas en la acuicultura europea en 2023, mientras que las estimaciones específicas del sector, que combinan datos del DCF, Eurostat, Estados miembros y evaluaciones de grupos de expertos, elevan la cifra a 67.962 empleos. Esta diferencia refleja la dificultad de construir una imagen social plenamente comparable del sector.
El informe también muestra la diversidad de la acuicultura europea. En 2022, el sector produjo 1,2 millones de toneladas de productos acuáticos, con un valor de 4.800 millones de euros. Los moluscos dominan la producción en volumen, mientras que los peces marinos concentran la mayor parte del valor. España, Francia, Grecia e Italia reúnen conjuntamente el 64% del volumen acuícola de la UE.
La publicación supone un paso importante para incorporar la sostenibilidad social al debate europeo sobre pesca y acuicultura. Al mismo tiempo, muestra que serán necesarios mejores datos para comprender la estructura del empleo, las necesidades de cualificación, la participación de las mujeres, el relevo generacional y las condiciones laborales en los distintos sistemas productivos.
El mensaje de fondo es claro: si la Unión Europea quiere desarrollar la acuicultura como parte de un sistema alimentario más resiliente, también deberá conocer mejor a las personas, las capacidades y las condiciones laborales que sostienen ese crecimiento.

